TABLA DE TIGREPUNTOS

Hace cuatro años participé en el proceso meritocrático del gobierno de Berto cuando lanzó el programa “Aporta tu experiencia” que buscaba vincular a la nómina estatal a personas con doctorado diferentes a Carlos Antonio Vélez. A la manera del Junior de Barranquilla, entonces, inventé un título de más y mandé el formulario. Durante meses contesté llamadas con la ilusión de que del otro lado sonara la voz de Armandito Benedetti:
—¡Ajá, mi llave! Examinamos tu hoja de vida y te queremos acá. Tú eres la fiera para la UNGRD. ¡Felicitaciones!
Pero todas las llamadas provenían de vendedores empeñados en ofrecerme planes de telefonía que me importaban una jiga.
Con el tiempo entendí que el problema no era mi hoja de vida sino el perfil que realmente buscaba el gobierno. La convocatoria habría sido más honesta si Berto se hubiera dirigido directamente a su red de mariposas amarillas:
"¿Eres joven y bonita? ¿Quieres entregar contratos millonarios a familiares y amigas? ¡Obtén en minutos un diploma de la Universidad San José y haz parte del anillo más cercano del presidente de la República!".
La decepción de comprobar que, para el petrismo, el concepto de “meritocracia” se parecía al de un casting de modelos, se me disipó cuando el presidentigre De la Espriella lanzó su famoso Banco de Talentos: una iniciativa destinada a conformar una cantera de profesionales sobresalientes, dispuestos a servir al país.
Naturalmente, volví a postularme: no en vano, ya tenía experiencia en la materia. Aspiraba al cargo de superintendente de Notariado, porque siempre he querido firmar, poner sellos, ¡ganar toneladas de dinero legalizando bienes, en el caso de Berto, y males, en el de Abelardo!
Mientras esperaba el nombramiento, procuré ponerme a tono con el gobierno al que aspiraba a servir. Comencé a saludar a mis tías uribistas con la mano en la frente mientras decía "¡Firmes por la Patria!". Me quité las medias y empecé a usar mocasines como Dios —y el presidente— mandan. Volví a misa. Estrené pantalones entubados. Y alternaba canciones de Maia con la versión de Hallelujah de Leonard Cohen, libre de carrasperas y de gallos.
Pero la ilusión me duró poco. Las noticias anunciaron que la nueva superintendente será Yoli Beatriz Illidge, exesposa de Abelardo. Lo cual significa, primero, que Abelardo es divorciado (pecado cometido, acaso, durante aquellas épocas oscuras en las que también era ateo); y, segundo, que la exesposa del Tigre acreditó méritos excepcionales. Puedo verla descargando el formulario del Banco de Talentos, diligenciándolo con la celeridad y el pulso firme que se espera de una notaria, y radicándolo dentro del plazo. Ganó en franca lid, hay que reconocerlo: entre el océano de hojas Minerva que el cazador de expertos examinó con meticulosa imparcialidad, la suya resultó ser la mejor.
Sin embargo, no renuncio a la ambición de servir a la Patria Milagro, aunque ahora aspiro a un cargo todavía más importante: la dirección misma del Banco de Talentos. La persona que hoy lo ocupa —¿un familiar de Abelardo?, ¿otra de sus exparejas?— debe de estar exhausta después de quince días de tan ardua labor y merece un descanso en las playas de Santa Marta (o una embajada; o, mejor aún, una notaría).
Mi primera medida como futuro director del Banco de Talentos será expedir la siguiente Tabla de Tigrepuntos, instrumento oficial para evaluar la idoneidad de quienes aspiren a ocupar altos cargos en la Patria Milagro. Los invito, apreciados lectores, a calcular su propio puntaje.
Si estudió en la Sergio Arboleda: súmese cien tigrepuntos.
Si es familiar de Fico Gutiérrez: súmese cien.
Si en el pasado ha mostrado posiciones permitidas por la ley pero no por Viviane Morales: réstese mil.
Si trabajó en el gobierno de Santos: réstese quinientos.
Si trabajó en el de Samper: réstese ocho mil.
Si trabajó en el de Duque: súmese tres mil.
Si ha militado en el M-19 o asesorado a carteles de la droga: réstese dos mil.
Pero si su apellido es Lucio: súmese diez mil.
Si se casó con Alejandro Gaviria: réstese cinco mil.
Si tiene una botella de ron Defensor 18 años: súmese cien.
Si es de la familia Gómez: súmese tres mil.
Si es homosexual: réstese ochenta mil.
Y si además adoptó un hijo: réstese otros cien mil.
Si tiene foto de Trump en la mesa de noche: súmese mil.
Si es o cree ser de ascendencia italiana: súmese quinientos. (A menos de que sea de apellido Petro, en cuyo caso réstese diez mil… billones).
Si le gusta la cocina italiana: súmese cien.
Pero si cocina los espaguetis a la matriciana con papada de cerdo y no con tocineta: réstese veinte mil.
Si se dedica al sicariato digital en defensa de la Patria Milagro: súmese noventa mil.
Si trabaja o ha trabajado en De la Espriella Lawyers: súmese quinientos mil.
Si es exesposa de Abelardo: súmese cinco mil.
Si lo es en la actualidad: súmese veinte mil millones (y abra una fundación y deposítelos en la cuenta).
Resultados:
Si tiene menos de quinientos puntos: usted no clasifica para trabajar en la Patria Milagro, pero sí en el gabinete en la sombra de Cepeda Guaidó.
Si tiene entre quinientos uno y diez mil: le alcanza para contrato de reconstrucción por el terremoto, pero no para cargo oficial.
Si tiene más de diez mil: bienvenido a la Patria Milagro; prepárese para ser ministro, o presidente de gremio privado con el apoyo del Tigre o, por lo menos, para estrenar columna en la edición dominical de El Tiempo.
Si tiene más de cuarenta mil: Abelardo, sé que eres tú. El cargo ya es tuyo. Deja de llenar formularios y dedícate a revisar los del resto... sobre todo los de aquellos a quienes vas a desnombrar la próxima semana.
BOLETAS PARA LA GRAN GIRA DE NOTICIAS DE CIRCOMBIA EN EUROPA
BARCELONA
Martes 15 de septiembre - Teatro Muntaner
VALENCIA
Miércoles 16 de septiembre - Teatro Carolina
PARÍS
Jueves 17 de septiembre - Teatro Apollo
LONDRES
Domingo 20 de septiembre - artsdepot – Pentland Theatre
FRANKFURT
Martes 22 de septiembre - Haus Sindlingen
BILBAO
Miércoles 23 de septiembre - Teatro Campos Elíseos de Bilbao
SEVILLA
Viernes 25 de septiembre - Cartuja Center CITE
MADRID
Domingo 27 de septiembre - Teatro Fígaro
Lea los comentarios











