
Daniel Quintero y su recurrente participación en política
Aunque siempre lo negó, el alcalde de Medellín sí promovió la candidatura de Gustavo Petro. Que la Procuraduría violara sus derechos políticos al suspenderlo, esa es otra discusión. Su participación en la convención del Pacto Histórico esta semana confirmó lo que se decía en su contra.
Por: Juan Vásquez
Hasta Washington D.C. viajó Daniel Quintero para solicitarle a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la protección de sus derechos políticos. El 11 de mayo, Quintero había sido suspendido provisionalmente de su cargo como alcalde de Medellín por la Procuraduría General de la Nación luego de que publicara un video en sus redes sociales en el que manifestaba indirectamente su apoyo a Gustavo Petro de cara a las elecciones presidenciales. “El cambio en primera”, afirmó en la grabación, refiriéndose claramente a la candidatura del Pacto Histórico, que desde semanas atrás venía empleando la misma frase. Su visita a la capital de Estados Unidos era, en principio, el conducto regular que se debía seguir si buscaba ser reintegrado en su puesto. Sin embargo, no fue necesario que la CIDH se pronunciara porque solo cinco semanas después la Procuraduría levantó la sanción en su contra.
Posteriormente, en un acto que contradijo sus pronunciamientos apenas fue separado de la Alcaldía, Quintero demostraría que el órgano de control sí tenía la razón sobre su participación en política y que, a pesar de ello, estaba casi que de manos atadas para poder actuar.
Las semanas durante las que Quintero salió de La Alpujarra fueron suficientes para que en el país se armara un revuelo sobre lo acontecido. Mientras unos sectores calificaban la suspensión como una “persecución política” del Ministerio Público, otros insistían en que el mandatario local había incurrido en una participación en política electoral y, en consecuencia, violó la prohibición que al respecto contiene el Código Único Disciplinario. Ninguna de las dos posiciones podía ser desechada. Por un lado, a muchos alcaldes se les vio apoyando a otros candidatos –como cuando Federico Gutiérrez asistió al Congreso Nacional de Municipios y decenas de alcaldes le pidieron fotos– y no fueron objeto de amonestaciones de parte de la Procuraduría, como sí lo fue Quintero. Y, por otro, la intervención de Quintero en las elecciones era tan evidente que su esposa, Diana Marcela Osorio, acompañó en su recorrido de campaña por Medellín a Verónica Alcocer, la esposa de Gustavo Petro, y varios de sus miembros de gabinete renunciaron para promover la candidatura del líder de izquierda.
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