
Las promesas de Petro al Clan del Golfo: purgar oficiales de las Fuerzas Armadas, frenar bombardeos y suspender extradiciones
El presidente Gustavo Petro y el presidente electo Abelardo de la Espriella
Con la llegada del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella, se agota el oxígeno político de la bandera de la paz total, mientras estalla un escándalo que salpica a Danilo Rueda, excomisionado de paz, e Iván Velásquez, exministro de Defensa. ¿Y ahora qué va a pasar con las estructuras armadas ilegales que se encuentran en pleno proceso de concentración y desmovilización?
Por: Armando Neira
Sin duda, uno de los asuntos más urgentes —por la gravedad de sus implicaciones para la seguridad del país— que deberán resolver durante la transición el gobierno saliente de Gustavo Petro y el entrante de Abelardo de la Espriella es qué hacer con centenares de integrantes de organizaciones armadas ilegales que se encuentran en la etapa final de procesos encaminados al abandono de las armas.
En distintos puntos del país hay hoy combatientes que se dirigían hacia zonas de concentración, como ocurre con el Clan del Golfo, cuyos integrantes deberían comenzar a ocupar las Zonas de Ubicación Temporal Focalizadas (ZUTF) en Chocó y Córdoba. Otros procesos avanzan en fase de consolidación, como el de los Comuneros del Sur, una disidencia del ELN en Nariño. También está el caso de los 99 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), quienes dejaron las armas en el municipio de Valle del Guamuez y fueron trasladados a una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) en Putumayo.
El gobierno del presidente Petro tiene prisa. El reloj corre en su contra. Sin embargo, sigue siendo la autoridad legítima hasta el próximo 7 de agosto y, hasta entonces, continuará implementando las políticas de paz y seguridad que considera adecuadas.
Sin embargo, en todas las mesas de diálogo reina la incertidumbre, pues las declaraciones del presidente electo han sido claras y reiteradas respecto a su intención de poner fin a la política de paz total.
"Un reconocido principio jurídico establece que lo accesorio depende de la suerte de lo principal. Y el presidente electo Abelardo de la Espriella fue categórico durante la campaña: la paz total, como política pública, llegará a su fin el día en que asuma la Presidencia de la República", afirma el experto en seguridad Jairo Libreros.
"Por ello, las zonas de ubicación decretadas bajo el amparo de la Ley de Paz Total no tienen vocación de permanencia en el tiempo y, seguramente, serán revocadas a partir del 7 de agosto de 2026", sentencia.
Las revelaciones sobre las concesiones al Clan del Golfo
Y no se trata únicamente de una decisión política respaldada en las urnas. El debate público también está marcado por un informe de la Unidad Investigativa de Noticias Caracol que reveló las promesas realizadas por el gobierno Petro al Clan del Golfo, a través del entonces alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, y que de paso pone en el ojo del huracán al entonces ministro de Defensa Iván Velásquez —hoy embajador ante la Santa Sede y anunciado por el candidato Iván Cepeda, durante la campaña, como el posible responsable del Sistema Nacional Anticorrupción en caso de un eventual gobierno del Pacto Histórico.

Las revelaciones del medio son explosivas de principio a fin. Entre ellas figuraban la depuración de oficiales de las Fuerzas Armadas por petición de la banda criminal, la suspensión de bombardeos y el freno a extradiciones, entre otras concesiones que, según la investigación, no estuvieron acompañadas de exigencias concretas a la organización ilegal.
"Juguemos a los congelados", se escucha decir a Rueda en uno de los audios revelados por el medio, durante una conversación con los jefes de una de las organizaciones criminales más violentas del país.
"El informe deja muy mal parado al Gobierno, especialmente a funcionarios vinculados con los sectores de paz e inteligencia. En el caso de Danilo Rueda, se observa a un comisionado que hace múltiples concesiones sin exigir nada a cambio ni establecer líneas rojas. Entre esas, el desmantelamiento de capacidades de inteligencia de la Policía", afirma Fernando Trejos Rosero, doctor en Estudios Americanos y experto en crimen organizado y conflicto armado.
Trejos agrega que también resulta llamativo el papel desempeñado por la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), una entidad que fue objeto de múltiples críticas durante esta administración por su cuestionada eficacia y el señalamiento de haber suministrado información a los jefes de las disidencias de las Farc.
"Se observa que la DNI avanzó en la búsqueda de determinados objetivos políticos, particularmente el cabildeo en el Congreso para sacar adelante una ley de sometimiento o sujeción a la justicia. Esa no era una función propia de la entidad. Quienes debían adelantar esas gestiones eran el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Justicia, el Ministerio del Interior y, eventualmente, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz", señala este investigador.
Los regalos de Danilo Rueda al Clan del Golfo
Según el medio, el 2 de septiembre de 2022, cuando el gobierno Petro apenas completaba tres semanas en el poder, tuvo lugar una reunión secreta en el Urabá antioqueño que marcaría el rumbo de la llamada paz total. El recién nombrado alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, se reunió con Luis Armando Pérez, alias "Jerónimo", uno de los comandantes del Clan del Golfo, acompañado por abogados y asesores de la organización.

De acuerdo con la investigación, Rueda asumió compromisos de alto impacto en nombre del Estado colombiano como si se tratara de dar regalos a quienes, por el contrario, se les debería exigir por su condición de criminales.
Todos los obsequios son delicados. Entre ellos, la suspensión de las operaciones de la Fuerza Pública contra la organización. En los audios revelados, Rueda plantea una especie de parálisis mutua entre el Ejército, la Policía y el Clan del Golfo. "Hay cosas que no se hacen explícitas porque ninguno quiere mostrar que cede. Todo el mundo quiere decir: 'Yo soy fuerte'. Nosotros los conocemos, los reconocemos. Tranquilo. Mire, en otra región, ¿qué logramos? Usted controla hasta acá. Juguemos a los congelados. Entonces todos nos quedamos congelados, los tres", dice Rueda.
Ante semejante propuesta, alias "Jerónimo" respondió de inmediato: "Incluido el Ejército y la Policía." A lo que Rueda replicó: "Congelados. Ahora, si a alguien le da por moverse, ahí empieza el lío. Entonces juguemos a los congelados."
El representante del Clan del Golfo fue más allá. Recordó el cese al fuego unilateral anunciado por la organización el 7 de agosto de 2022, día de la posesión presidencial de Petro, y pidió un gesto recíproco del Gobierno: retirar grupos especiales y operaciones de infiltración en las zonas de influencia del grupo armado.
"Si la organización dice que hay un cese al fuego desde el 7 de agosto, entonces también debería haber un gesto del Gobierno retirando los operativos y los grupos de infiltración que hay en el área", planteó.
No más bombardeos y purga de la cúpula
Según la investigación periodística, Rueda aceptó la propuesta y prometió suspender los bombardeos contra la organización, así como impulsar una depuración en los organismos de inteligencia policial y militar.
"Le estoy diciendo: cese de bombardeos. Nosotros sabemos que había operaciones con bombardeos. Yo supe y hablamos con el ministro (Iván Velásquez). Y dieron órdenes para ustedes y para otros grupos. Había bombardeos previstos para las zonas donde se estaban moviendo", afirmó.
Y añadió: "Hay una decisión de limpieza en la inteligencia policial. Insisto, esto no es fácil porque la depuración es compleja, pero se está haciendo. Hay toda la voluntad y ya hay muestras públicas."

Las promesas realizadas en aquel encuentro se habrían reflejado en los dos años siguientes. Según cifras del Ministerio de Defensa y de organizaciones especializadas en conflicto armado, durante ese periodo no se registraron bombardeos contra el Clan del Golfo. Aunque el Gobierno decretó un cese al fuego temporal entre enero y marzo de 2023, distintos analistas sostienen que la reducción de la presión operativa fue una constante.
Pero mientras el Estado se congelaba, para usar la expresión de Rueda, el Clan del Golfo se movía con decisión. Entre 2022 y 2025, este grupo pasó de tener 4.061 integrantes a 9.915, convirtiéndose en la estructura criminal de mayor crecimiento en Colombia. Su presencia territorial también se expandió: pasó de operar en 145 municipios a tener influencia en 338, según distintos estudios sobre la criminalidad en Colombia.
Un feroz crecimiento
Gerson Arias, investigador asociado de la Fundación Ideas para la Paz, citado por Caracol, resume así el fenómeno: "El Clan del Golfo se expandió y fortaleció en medio de estas exploraciones iniciales. Esto tiene que ver con un prematuro cese al fuego, con la eliminación de los bombardeos y con la menor eficacia de las operaciones militares, policiales y judiciales derivada de un debilitamiento de las capacidades de inteligencia que el Estado colombiano había construido durante años."
Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, expresó una preocupación similar: "Hemos documentado que la combinación entre la ausencia de una política de seguridad efectiva y algunos efectos perversos o no deseados de la política de paz total ha estado relacionada con el fortalecimiento de la capacidad de estos grupos armados para ejercer un mayor control territorial y poblacional."
Lo cierto es que tras el encuentro entre Rueda y alias "Jerónimo" se produjo una serie de movimientos dentro de las Fuerzas Militares. El 12 de agosto de 2022 fueron retirados más de 35 generales, en lo que se convirtió en el mayor remezón institucional de la historia reciente. Coincidencia o no, pero el asunto evidentemente deja una sombra de duda.

Y, por si fuera poco, Rueda también reveló que tres coroneles con funciones estratégicas en inteligencia, la Dijín y la lucha antinarcóticos, considerados piezas clave en la persecución del Clan del Golfo, fueron nombrados y retirados en menos de una semana, tal como consta en los audios.
"Se vetaron tres que tenían la misión de sabotear todo. Se recibió información y entonces criticaron al presidente por haberlos nombrado. Pero enseguida los sacaron. Hay una información que no puedo compartir. En su momento se sabrá. Por eso les digo: sí hay muestras", explicó.
La hora de la incertidumbre
Es natural que con estas revelaciones, aumenta la incertidumbre para los integrantes de organizaciones armadas que actualmente adelantan procesos de reincorporación. Las declaraciones del presidente electo sobre el fin de la paz total han generado preocupación en las distintas mesas de diálogo porque en su discurso de campaña prometió la mano dura.
El presidente electo ha dicho que va a investigar a fondo todo lo ocurrido en estos cuatro años y, claro, los temas de la guerra y la paz son prioritarios. Por eso, es previsible que durante el proceso de empalme entre el gobierno de Petro y el de De la Espriella se conozcan nuevos detalles polémicos sobre los compromisos adquiridos por la Casa de Nariño con las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo, el ELN y otras estructuras criminales. De confirmarse nuevas revelaciones, la viabilidad política y jurídica de varios de esos procesos podría verse seriamente comprometida.
Por ahora, una posibilidad sería el trámite de una ley de sometimiento a la justicia en el Congreso y la apertura de nuevos acercamientos para establecer la voluntad real de sometimiento de los grupos armados ilegales hacia finales de 2026. Un asunto casi que imposible para este gobierno y que poco interés tiene para el que viene.
Al contrario, el escenario que se abre es el de la confrontación. En las últimas horas, el presidente electo anunció que Colombia ingresará, a partir del 7 de agosto, al denominado Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el presidente Donald Trump para fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Estados Unidos mantiene al Clan del Golfo en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras y de Terroristas Globales Especialmente Designados, al considerarlo una de las mayores estructuras de narcotráfico del mundo.
"La verdadera paz no se negocia, se impone con la fuerza del Estado", afirmó María Fernanda Cabal, senadora cercana al presidente electo. "Con los criminales no se negocia. Se les combate", sentenció.
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