
¿Quién es Mauricio Molina, el nuevo interventor que llega a Famisanar en la recta final de la intervención?
La Superintendencia de Salud cambió nuevamente la cabeza de la intervención de Famisanar. El nuevo encargado llega cuando la EPS se acerca al vencimiento de la medida y sigue bajo observación por su situación financiera y el aumento de tutelas.
Por: Juan David Cano
Mauricio Molina Álvarez será el nuevo interventor de Famisanar, una de las EPS más grandes del país y que desde septiembre de 2023 permanece bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud.
Su llegada se produce cuando faltan poco más de dos meses para que expire la prórroga vigente de la medida y en medio de nuevas alertas del organismo de control sobre la situación financiera de la entidad.
La Superintendencia decidió retirar del cargo a Germán Darío Gallo Rojas y nombrar a Molina mediante una resolución expedida el 6 de julio. La decisión no implica la liquidación de la EPS ni constituye una sanción contra el interventor saliente, pero sí refleja la preocupación del regulador frente al desempeño reciente de la entidad.
¿Quién es Mauricio Molina Álvarez?
El nuevo interventor es médico cirujano y cuenta con especializaciones en auditoría en salud y gerencia de instituciones prestadoras de servicios de salud.

Además, tiene formación en economía de la salud y ha desarrollado buena parte de su trayectoria en cargos relacionados con aseguramiento, auditoría médica y dirección de servicios de salud.
De acuerdo con la información divulgada por Famisanar, Molina acumula cerca de dos décadas de experiencia en el sector y ha pasado por EPS, IPS y hospitales. En su hoja de vida aparecen cargos directivos y de auditoría en entidades como Medimás, Capital Salud, Coosalud, Hemoplife Salud y Solsalud.
Su experiencia está asociada principalmente a temas de gestión del riesgo en salud, contratación con prestadores, auditoría y operación del aseguramiento, precisamente algunos de los frentes que hoy están bajo observación en Famisanar.
El cuarto interventor desde que comenzó la medida
La llegada de Mauricio Molina también evidencia la alta rotación que ha tenido la administración de la EPS desde el inicio de la intervención estatal.
Cuando la Superintendencia tomó posesión de Famisanar en septiembre de 2023, la primera interventora fue Sandra Milena Jaramillo. Posteriormente asumió Jorge Arturo Suárez y luego Cris Encarnación Reyes Gómez. Germán Darío Gallo había llegado al cargo tras la salida de esta última y ahora será reemplazado por Molina.
En menos de tres años, la entidad habrá tenido cinco personas distintas al frente del proceso de recuperación.
El relevo ocurre además en un momento clave. La intervención actual tiene vigencia hasta el 15 de septiembre de 2026 y antes de esa fecha la Superintendencia deberá definir si la EPS puede continuar operando bajo condiciones normales, si requiere nuevas medidas de salvamento o si debe avanzar hacia otro escenario, incluida una eventual liquidación.
¿Cuáles son las alertas que siguen sobre Famisanar, según Supersalud?
La resolución que oficializó el cambio de interventor menciona varios factores que, según la Superintendencia, siguen afectando a la EPS.
Entre ellos aparecen el crecimiento de las pérdidas acumuladas, dificultades para cumplir los indicadores de solvencia exigidos para las aseguradoras de salud y el aumento de anticipos entregados sin mecanismos suficientes de seguimiento y control.

El documento también menciona un incremento de las tutelas relacionadas con servicios financiados con la Unidad de Pago por Capitación (UPC), el giro que recibe cada EPS por afiliado para cubrir la atención médica, además de acciones judiciales relacionadas con trámites administrativos.
La Superintendencia considera que esos elementos representan riesgos para la operación y para la garantía de los servicios a los afiliados.
El contraste con el panorama que pintó la rendición de cuentas de Famisanar
El panorama contrasta parcialmente con algunos de los resultados operativos presentados recientemente por la propia EPS durante su rendición de cuentas de 2025.
En ese balance, Famisanar reportó un aumento de 11,8 por ciento en el número de servicios prestados y una disminución de 82 por ciento en las reclamaciones abiertas por los usuarios frente al año anterior.
Sin embargo, la entidad también reconoció que cerró el año pasado con pérdidas superiores a los 684.000 millones de pesos, aunque menores a las registradas durante 2024.
Actualmente Famisanar cuenta con cerca de tres millones de afiliados distribuidos en Bogotá y varios departamentos del país, por lo que cualquier decisión sobre su futuro tiene efectos directos sobre usuarios, clínicas, hospitales y proveedores de servicios de salud.
Lo primero que tendrá que hacer Molina
Una vez se posesione formalmente, Mauricio Molina tendrá un mes para presentar un plan de trabajo ante la Superintendencia.
Ese documento deberá incluir un diagnóstico financiero, administrativo, jurídico y asistencial de la EPS, además de un cronograma de actividades e indicadores para medir resultados.
También deberá entregar informes periódicos sobre la evolución de la entidad y, antes de septiembre, presentar una evaluación sobre la viabilidad de Famisanar y las alternativas para su futuro.
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