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Iván Serrano
Puntos de vista

El nuevo sistema de salud del Magisterio: un cambio necesario, pero lleno de riesgos

Durante años, los profesores colombianos han sufrido las carencias de un precario servicio de salud. En Bogotá, obtener una cita con un médico general puede llevar hasta 15 días, con un especialista tres semanas, y para una cirugía, incluso un año. En otras regiones del país, la situación es aún más desafiante.

En teoría, los profesores deberían disfrutar de un servicio de salud excepcional, sin cuotas moderadoras, sin listas de espera prolongadas, con citas médicas disponibles en un máximo de 24 horas, y acceso a especialistas en tan solo 10 días. Sin embargo, a pesar de que el valor de la unidad per cápita por servicio es 1.64 veces mayor que el de un usuario bajo la Ley 100, la realidad ha distado mucho de estas expectativas.

El servicio ha sido deficiente durante años, con unos pocos operadores que se han beneficiado de licitaciones millonarias y una serie de errores en la prestación del servicio que han dado lugar a demandas igualmente millonarias, casi siempre perdidas por el Estado.

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