
Salud mental: un problema mayor entre los menores
Los padres de familia desempeñan un papel crucial en la detección temprana de problemas de salud mental en sus hijos. Ante cualquier sospecha, deben actuar de inmediato. Estas son las señales de alarma.
Por Natalia Romero Rosanía
“Mi hijo estuvo muy irritable durante la pandemia. Su comportamiento empeoró al estar encerrado, compartiendo solo conmigo y sus abuelos”, cuenta Diana, mamá de Antonio, quien ahora tiene 7 años. “Apenas pude, busqué ayuda profesional y mi hijo volvió a ser un niño tranquilo y feliz, incluso antes de volver a las clases presenciales”.
El caso de Alejandra, de 15 años, es muy distinto. Así lo describe María Cristina, su mamá: “Mi hija siempre ha sido introvertida, así que la virtualidad le permitió sentirse segura. Como estaba relajada en la casa, se abrió mucho más a interactuar con otras personas de su edad. El problema se presentó cuando volvió a las clases presenciales y sus miedos se incrementaron. Se aisló completamente y no quiso regresar al colegio. Con mi esposo la invitamos a que se desahogara con nosotros, pero después de un tiempo nos dimos cuenta de que esto no era suficiente, así que buscamos a un profesional para que la diagnosticara y la guiara. Seguimos en este proceso”, comparte María Cristina.
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