
“La donación es una oportunidad de vida”: el panorama de los trasplantes de órganos y tejidos en Colombia
De acuerdo con la Fundación Valle de Lili, en una sola cirugía de trasplante pueden llegar a participar hasta 150 personas entre médicos y profesionales de la salud, además de requerir la intervención simultánea de 4 y 5 quirófanos
En el marco del Día Mundial de la Donación de Órganos y Tejidos, CAMBIO entrevistó al doctor Carlos Laverde Sabogal, profesor de Medicina Interna y tutor del semillero Donación Humana de la Universidad Javeriana, para entender el panorama actual de los trasplantes en Colombia, los mitos que persisten y las estrategias que podrían impulsar el cambio.
Por: Valentina Giannini
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En Colombia, cientos de vidas dependen cada año de una llamada. A hoy, 14 de octubre, 2.469 personas esperan que suene el teléfono con la noticia de que finalmente apareció un órgano compatible. Detrás de ese momento hay un proceso silencioso que moviliza médicos, coordinadores, enfermeros y autoridades de salud, pero también hay un gesto profundo de humanidad; el de una familia que, en medio del dolor, decide donar.
De acuerdo con el doctor Carlos Eduardo Laverde Sabogal, tutor del semillero Donación Humana de la Universidad Javeriana, “la donación es una oportunidad de vida para las personas que lo necesiten”. Sin embargo, “continúa enfrentando barreras culturales, religiosas y emocionales que limitan su aceptación social”.

Aunque solo en 2024 se hicieron más de 1.240 trasplantes de órganos y tejidos en Colombia, la cifra de pacientes en lista de espera aumentó de 2.450 a 2.469 en lo que va de 2025. Un número que revela no solo la escasez de órganos, sino también la distancia entre la voluntad de donar y la acción concreta de hacerlo.
Uno de los motivos que limita la donación de órganos en Colombia es el desconocimiento sobre cómo funciona realmente el proceso. Muchas personas no saben qué ocurre después de manifestar su voluntad de donar o creen que se trata de un trámite complejo, incierto o incluso riesgoso. Esa desinformación alimenta los mitos, el miedo y la desconfianza.
¿Cómo es el proceso de donación y el trasplante de órganos en Colombia?
En Colombia existen dos tipos de donación: la donación cadavérica, que ocurre cuando una persona fallece y sus órganos o tejidos pueden ser utilizados para salvar otras vidas, y la donación en vida, que se realiza cuando una persona decide donar un órgano o una parte de él (como un riñón o un segmento del hígado) a alguien que lo necesita.
De acuerdo con el doctor Laverde, el proceso está regulado por el Instituto Nacional de Salud (INS), que coordina la Red de Donación y Trasplantes. Cuando una persona fallece en condiciones que permiten la donación, un grupo médico especializado evalúa si sus órganos son viables y notifica al INS, que se encarga de las “extracción, asignación y trasplante de órganos y tejidos”.

Actualmente, existen seis Coordinaciones Regionales de Donación y Trasplantes ubicadas en Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Santander, Atlántico y Huila. Estas “tienen a su cargo la identificación de donantes, la asignación de órganos conforme a criterio de equidad y compatibilidad, y la supervisión de las Institución Prestadora de Servicios de Salud (IPS) que realizan la procuración y los trasplantes”, afirma Laverde.
Así mismo, dice que, en sí mismo, el proceso consta de seis pasos:
- Identificación del posible donante: realizado por las IPS con unidades de cuidados intensivos, donde se detectan pacientes con diagnóstico de muerte encefálica o en condición de donar.
- Notificación al centro de coordinación regional: la IPS informa a la coordinación regional, que verifica los criterios de donación y evaluación.
- Consentimiento y autorización: según la Ley 1805 de 2016, “toda persona mayor de edad es considerada donante presunto” salvo manifestarse lo contrario, por tanto, “se procede con la valoración jurídica y familiar correspondiente”.
- Evaluación del donante y rescate de órganos y tejidos: los equipos de cirugía realizan la extracción.
- Asignación y distribución: los órganos se asignan a los receptores en la lista de espera con base a criterios médicos como “compatibilidad, urgencia, grupo sanguíneo y tiempo en la lista”.
- Trasplante: los órganos son transportados a las IPS donde se realiza el procedimiento en sí mismo.
Según el especialista, “este modelo ha permitido la consolidación de un sistema público estructurado, con trazabilidad completa de los órganos y tejidos desde la detección del donante hasta el seguimiento del receptor”.
Pese a la solidez del sistema y la existencia de herramientas pedagógicas, proporcionadas por el Instituto Nacional de Salud, el Ministerio de Salud y las Instituciones prestadoras, la desconfianza persiste, en muchos casos, por los mitos, tabúes y creencias erróneas.
Mitos, miedos y resistencias sobre la donación de órganos
Según el doctor Laverde, los principales estigmas que enfrenta la donación de órganos y tejidos en Colombia tienen que ver con el miedo, la confusión, la desinformación, las interpretaciones religiosas y la falta de comunicación familiar.
Uno de los mitos más extendidos es la creencia en la existencia de redes ilegales de tráfico de órganos vinculadas a los hospitales o al sistema de salud. “Aunque no existen evidencias verificadas de tales prácticas en el país, esta desconfianza genera resistencia a expresar voluntad de donar”, explica.
Otro de los grandes malentendidos surge de la confusión entre la muerte encefálica y el estado de coma. La muerte encefálica, aclara Laverde, es “la muerte total e irreversible del encéfalo”. Sin embargo, muchas personas, por falta de conocimiento, creen que el paciente aún puede despertar cuando no es así. Esta confusión, dice, “refuerza la necesidad de educación comunitaria y formación médico-humanística en cuanto a la definición de muerte y los criterios de donación”.
Así mismo, manifiesta que aunque las principales religiones monoteístas no se oponen a la donación, pues la reconocen “como un acto de amor y solidaridad”, aún persisten “interpretaciones erróneas sobre supuestas prohibiciones religiosas o profanación del cuerpo”.
“La falta de diálogo entre las comunidades de fe y el sistema de salud ha perpetuado la idea de que donar órganos ‘impide la resurrección’ o ‘interrumpe la integridad corporal después de la muerte’”, añade.

Otro de los temores frecuentes es el miedo a una atención médica inadecuada. “Algunas personas temen que, si se registran como donantes, los profesionales de la salud no harán todo lo posible por salvar su vida”, explica Laverde.
Para él, “este mito refuerza la desconfianza en el sistema hospitalario”. Sin embargo, aclara que la legislación colombiana separa los equipos médicos que atienden al paciente y los que participan en la donación de órganos, lo que garantiza la transparencia del proceso.
Finalmente, el especialista sostiene que “el tabú de hablar sobre la muerte hace que muchas familias desconozcan la voluntad de su ser querido” y, ante esa falta de comunicación, “la decisión suele recaer sobre los familiares, que pueden rechazar la donación por temor, culpa o desinformación”. Por eso insiste en la importancia de promover el diálogo familiar sobre la donación, como un acto de amor que trasciende la vida.
A pesar de los mitos y tabúes que aún rodean la donación de órganos, el diagnóstico del doctor Laverde sobre el panorama de los trasplantes en Colombia no es pesimista. Explica que, tras el impacto de la pandemia, el país ha mostrado una recuperación sostenida en las tasas de donación y trasplantes.
Un panorama que mejora, aunque con tropiezos
De acuerdo con el especialista, durante 2023 se realizaron 1.394 trasplantes, de los cuales 1.090 correspondieron a donantes fallecidos y 304 a donantes vivos. Los órganos más trasplantados fueron el riñón (933 casos), el hígado (293), el corazón (99) y el pulmón (36).
Según cifras del Observatorio de Salud de Bogotá, entre 2023 y 2024 los trasplantes aumentaron un 10 por ciento, pasando de 1.127 a 1.241. Solo en la capital, el número de procedimientos se ha mantenido alto: 1.995 trasplantes en 2023, 1.916 en 2024 y 904 en lo que va de 2025, la mayoría en hombres de entre 60 y 70 años y mujeres mayores de 70 años.

“En síntesis, la situación actual del país en materia de donación y trasplante de órganos y tejidos puede calificarse como positiva, en crecimiento y en consolidación institucional, aunque enfrenta retos estructurales relacionados con la baja tasa de donaciones en regiones periféricas, la inequidad en el acceso y la mortalidad en lista de espera”, explica el doctor Laverde.
Solo en 2023, se registraron 106 fallecimientos de receptores en lista de espera, principalmente pacientes renales. Para Laverde, estas cifras reflejan “persistentes inequidades en el acceso según tipo de afiliación”.
Más allá de los mitos y tabúes, el sistema aún debe enfrentar desafíos en infraestructura, disponibilidad de profesionales y descentralización, factores que siguen marcando la diferencia entre la vida y la muerte de cientos de pacientes.
Educar para donar, donar para vivir
Para el doctor Laverde, fortalecer la cultura de la donación en Colombia requiere “trabajar en educación, comunicación asertiva y participación de la comunidad para generar un cambio sostenido y comprender que la donación es un acto solidario, libre y consciente”.
Finalmente, envía un mensaje a quienes aún sienten miedo o desconfianza frente a la donación:
“Deben tener la tranquilidad de que el proceso de la donación de órganos en Colombia se encuentra debidamente regulado por el INS. Se realiza de manera rigurosa, lo cual nos llena de confianza en la tarea que venimos adelantando, recordando que la donación es una oportunidad de vida para las personas que lo necesiten”.
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