
¿Por qué Bogotá declaró alerta amarilla hospitalaria para la segunda vuelta?
La Secretaría Distrital de Salud declaró la alerta amarilla en toda la red hospitalaria de Bogotá, pública y privada, para la segunda vuelta presidencial del domingo 21 de junio.
Por: Carol Tatiana Gómez
Para la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio más de seis millones de personas están habilitadas para votar en Bogotá en más de 1.000 puestos repartidos en las 20 localidades. De cara a esa jornada, la Secretaría Distrital de Salud declaró la alerta amarilla en toda la red hospitalaria de la ciudad, pública y privada. La medida rige desde las seis de la tarde del viernes 19 de junio hasta las seis de la tarde del lunes 22.
No es una medida excepcional. Bogotá declara alerta amarilla hospitalaria cada vez que hay una jornada con alta concentración de personas, sea una elección, un evento masivo o un partido de fútbol. La misma figura rigió en la primera vuelta, el 29 de mayo, sin que la ciudad tuviera que escalar a niveles de alerta más altos.
¿Qué cambia en la operación hospitalaria?
Bajo esta alerta, las IPS deben tener personal de relevo listo por si alguien falta a su turno o si la demanda aumenta repentinamente. También deben garantizar la disponibilidad de medicamentos e insumos médicos. Las ambulancias reciben la instrucción de entregar al paciente lo más rápido posible y volver de inmediato al servicio, en vez de esperar en la puerta del hospital. El objetivo es que ningún vehículo quede inmovilizado mientras dura la jornada.
Según José Vicente Guzmán, subdirector de Gestión de Riesgo en Emergencias y Desastres: “Es fundamental agilizar la recepción de pacientes en las urgencias, optimizar los tiempos de las ambulancias y mantener canales de comunicación directos y en tiempo real con el CRUE. Toda la capacidad hospitalaria de Bogotá está coordinada y lista para responder con oportunidad y eficiencia si la situación lo requiere”.
El Distrito ubicará tres ambulancias en las zonas con más concentración de votantes: una en la Plaza de Bolívar, otra en Corferias y una tercera en Unicentro. A ese esquema se suman cinco ambulancias adicionales de la Cruz Roja y un equipo de respuesta a emergencias disponible las 24 horas. La Secretaría de Salud también tendrá un delegado en el Comité Operativo de Emergencias (COE) y acompañamiento permanente en el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) para hacer seguimiento a la jornada en tiempo real.
La alerta amarilla hace parte de un operativo más grande
La alerta hospitalaria es solo una pieza de un plan distrital mucho más amplio para la jornada que incluye la Ley Seca, refuerzo policial y un sistema de monitoreo en tiempo real durante las votaciones.
La restricción a la venta de licor entrará en vigor desde la medianoche del sábado 20 de junio hasta el mediodía del lunes 22, un horario distinto al que se había anunciado en un principio. El secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, explicó que el ajuste respondió a las quejas del sector de bares y restaurantes, que veían la medida original como una amenaza a su negocio justo cuando coincide con el Mundial de Fútbol.
A través de un comunicado, la Secretaría Distrital de Gobierno dijo que en las calles habrá más de 2.200 funcionarios distritales y 12.000 policías, distribuidos en movilidad, convivencia, TransMilenio, salud y gestión territorial. A esto se suma una flota de 250 vehículos para mover funcionarios y delegados de la Registraduría donde se necesiten.
Todo lo que ocurra en la jornada electoral se observa desde el Puesto de Mando Unificado central y 20 puestos locales, uno por localidad, en el que se que hará seguimiento a las votaciones.
La alerta amarilla no es motivo de alarma y es más una medida preventiva por si ocurre una emergencia. Bogotá se prepara desde ya para la votación de millones de personas que en la primera vuelta ya demostró que el protocolo funcionó: se activó el 29 de mayo y nunca tuvo que escalar a naranja o rojo.
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