
Condenan a la nación por la muerte y desaparición de René Acuña en el ataque al Palacio de Justicia
El 6 de noviembre de 1985, cuando empezó la toma al Palacio de Justicia, René Acuña pasaba por el lugar y murió por el cruce de disparos. Pero su familia solo recibió sus restos 30 años después. El Consejo de Estado falló a su favor y ordenó hacer un acto de excusas públicas.
Ya van a cumplirse 39 años del infame ataque al Palacio de Justicia en Bogotá y todavía los familiares de las víctimas reclaman por justicia ante el desorden y la actuación de las autoridades, que permitió la desaparición forzada de personas que estaban en el edificio. Lo que poco se ha mencionado es que entre el centenar de víctimas también figuran personas que pasaban por el lugar cuando arrancó la toma del M-19.
Es el caso de René Francisco Acuña Jiménez, un hombre que se dedicaba a la sastrería y que trabajaba en un almacén ubicado en la carrera octava, al frente del Palacio de Justicia en Bogotá. Acuña murió el 6 de noviembre de 1985 y en imágenes quedó registrado cómo uniformados trasladaban su cuerpo en una camilla en medio de la balacera.
Acuña Jiménez fue llevado al Hospital La Hortúa, pero por motivos desconocidos fue identificado erróneamente como Ricardo Mora González. El cadáver fue trasladado a Medicina Legal y, al día siguiente, el 7 de noviembre de 1985, su esposa lo identificó. Pero integrantes de la Policía y el Ejército mintieron al asegurar, sin prueba alguna, que el hombre pertenecía al M-19, por lo que impidieron que su cuerpo fuera entregado a la familia.
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