
Un piso que cambia la vida de las personas
Jesús Muñoz vive en San Luís, un pueblito de no más de ocho cuadras en el sureste antioqueño. Su casa se agarra de una loma, desde la que se tiene una vista interminable, montaña tras montaña tras montaña. Jesús es un trabajador juicioso y sin pausa, reconocido en la vereda no solo por su amabilidad y su disposición para ayudar a los vecinos, sino además por su sonrisa permanente bajo un bigote de corte impecable.
Por: Contenido especial
Jesús muestra con orgullo su casa. A medida que la va recorriendo, recuerda que antes era diferente: “Era un ranchito de tierra, tablitas y mal organizada”. Y empieza a señalar el estado actual. El piso es de concreto alisado, las paredes de bloque pañetadas, la cocina ya es una cocina y el baño ya es un baño. “Una vivienda así, por acá en el campo, es lo máximo”, dice sonriendo.

Jesús es uno de los beneficiarios del programa Hogares Saludables de Cementos Argos. Como también lo es Gladys Soto, una líder comunitaria del barrio Manrique La Honda, de Medellín, conocida por todos en su cuadra y famosa por su capacidad de organizar a la gente en torno a las necesidades del sector.“Mi primera casa era en Apartadó y era de plástico –recuerda Gladys–. Al llegar a Medellín, la otra casita era de tabla y de tierra… Después de 21 años de vivir así, ahora tengo esto”, y señala su hogar renovado, con piso de concreto y paredes pañetadas.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios











