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Cultura

Los cien años de “Despedida a Patillal” o “Muchacha patillalera”

A destacar, que la versión de “Muchacha Patillalera”, Colacho Mendoza la tituló, “Recuerdos de Patillal”.

“Despedida a Patillal” o “Muchacha patillalera”, además de ser una de las más famosas creaciones musicales de Tobías Enrique Pumarejo Gutiérrez, Don Toba, fue una de sus primeras composiciones. Y bien vale la pena resaltar, que de esa, su primera etapa como compositor, fue uno de los pocos temas que lograron sobrevivir a la desidia a la que este magno compositor vallenato, sometió a su inmensa obra musical.

Por Ricardo López Solano

Y rememorando entre las marañas de sus recuerdos más antiguos, Tobías Pumarejo me comentó en una de las tantas entrevistas que tuve la oportunidad de hacerle, que en sus vacaciones de colegio, cuando regresaba de Medellín donde se encontraba estudiando el bachillerato, a él lo iba a buscar a Patillal su padrino Rafael Lacouture. Y de Patillal se iban a caballo hacia San Juan del Cesar (Tobías Enrique se consideraba medio guajiro) en donde se la pasaba feliz con su hijo Erasmito. En San Juan donde cosechó muchas y buenas amistades, lo quisieron mucho los familiares de su abuelo Tobías Gutiérrez Romero, los Lacouture, entre ellos su madrina de bautizo y esposa de su padrino Rafael, María C. de Lacouture, y otros amigos, como el viejo Pedro Romero que también vivió en esta población antes de mudarse para El Copey, Cesar, donde le sirvió de alcahuete cuando se fugó con Doris del Castillo Altamar, la musa de “La víspera de año nuevo”. Y es así como en su muy sentido tema “Muchacha patillalera”, en una de sus estrofas no solo incluyó a su musa, a sus amigos y a sus amigas de Patillal, sino que, por igual, extendió su despedida a sus amigos y a sus amigas de San Juan. Esta estrofa dice así: “Adiós queridas amigas/ adiós queridas mujeres/ adiós queridos amigos/ adiós queridas sabanas// me voy de Patillal/ me voy adolorido/ y esto a mí me está matando/ y esto a mí me parte el alma/”.

Y al seguir escrudiñando entre sus más remotos recuerdos, algunos de ellos perdidos para siempre, Pumarejo me comentó, que cuando compuso “Muchacha patillalera” él aún estaba tierno. Por ese entonces se encontraba estudiando en Medellín, de donde, había traído ropa nueva y buena. Y lo de su inspiración para componer este tema, de acuerdo con las pistas que me dio, y que más adelante recibí de otras fuentes, como el viaje a Medellín duraba de unos nueve a diez días, y como las matrículas del Colegio de la Universidad de Antioquia se abrían el 2 de febrero y las clases se iniciaban el 2 de marzo, que era un día, este último, al que le apuntaban como fecha límite para llegar a su destino, ojalá un poco antes. Así las cosas, con once días de anticipación, de Valledupar con sus amigos, queriendo pasar el domingo en familia, debieron salir el lunes 20 de febrero de 1922. Y de Patillal hacia la ciudad de los Santos Reyes, Tobías debió partir un día antes, el domingo 19. En ese orden de ideas, “Despedida a Patillal” o “Muchacha patillalera”, este joven despechado, debió componerla el sábado 18 de febrero ese año.

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