
Cine en las montañas de Colombia
Esta semana se llevará a cabo en Salento y Filandia (Quindío) la octava edición del Festival de Cine en las Montañas. Este es apenas uno de los 64 que se celebran en Colombia. Este certamen se prolongará hasta el 28 de agosto.

Por Sandro Romero Rey
En el principio eran los cineclubes. El apasionado a las imágenes en movimiento iba a aquellos templos sagrados donde se proyectaban películas que, de otro modo, no podía tener acceso a ellas. El mundo dio mil vueltas, apareció la cinta analógica y, cuando menos se pensaba, el llamado séptimo arte se digitalizó. Hoy, las fronteras del audiovisual se confunden y pareciera que un nuevo lenguaje y una nueva manera de ver historias en las pantallas se instala en los espectadores del mundo. Hoy por hoy, los cineclubes han sido reemplazados por los festivales. Saturados por el video casero, el espectador ya no necesita ir a descubrir incunables en las salas oscuras, porque los puede encontrar en el ciberespacio tan rápido como transitan sus anhelos. Así que la institución de los festivales se ha convertido en el espacio donde se ven las nuevas propuestas proyectadas en salas de todo tipo y el público se inventa la manera de colmar mundos inexplorados. Un festival de cine es un viaje a lo desconocido.
Mal contados, en Colombia hay 64 festivales, según las cifras de la Asociación Nacional que los agrupa, denominada Anafe. Aunque aseguran que debe haber muchos más. Poco a poco, las ciudades o los pueblos donde hay curiosidad por las experiencias en las salas oscuras siempre tendrán un terco soñador que organiza un festival para saciar la curiosidad de los espectadores. Y si dicha curiosidad no existe, se encargan de inventársela. Así ha sucedido en el departamento del Quindío. Desde hace ocho años, Juan Francisco Bautista y Silvia Llorente, acompañados por un pequeño grupo de tercos y entusiastas cinéfilos, se han dado a la tarea de consolidar el Festival Internacional de Cine en las Montañas, primero en la población de Salento, donde residen y, a partir de 2018, lo extendieron hasta la vecina Filandia. La pandemia les zarandeó los anhelos y los puso en tela de juicio, pero los cinéfilos integrales se caracterizan por su terquedad. Continuaron su existencia en el premio de consolación del ciberespacio. Y en 2022, regresando a la presencia, consolidaron la octava edición en las dos locaciones.
Desde hace ocho años, Juan Francisco Bautista y Silvia Llorente, acompañados por un pequeño grupo de tercos y entusiastas cinéfilos, se han dado a la tarea de consolidar el Festival Internacional de Cine en las Montañas, primero en la población de Salento, donde residen y, a partir de 2018, lo extendieron hasta la vecina Filandia.
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