
Ricardo Rondón, el cronista transeúnte de las calles de Bogotá.
Ricardo Rondón.
La Bogotá que ha visto Ricardo Rondón, un reportero de a pie que ante todo se considera transeúnte, no es la más celebrada y narrada. Las crónicas de este reportero con mucha calle, 20 de ellas recogidas en el libro 'Un espectáculo del absurdo', dan cuenta de una cara menos conocida de la ciudad,incluso a veces oculta,
Por: Eduardo Arias
Heredero de una larga lista de maestros de la crónica y el reportaje, Ricardo Rondón se convirtió en una especie de leyenda urbana con sus historias de una Bogotá que estaba oculta a los ojos de quienes van a la oficina y hacen compras en un centro comercial.
Rondón trabajó durante 26 años en el diario El Espacio, y desde su cierre en 2013 ha seguido dedicado a narrar y a contar a Bogotá.
Un espectáculo del absurdo y otras 19 crónicas de Bogotá recopila 20 textos suyos escritos en los últimos 10 años. Este libro forma parte de la colección Bogotá Leer Para la Vida, una iniciativa editorial de la Dirección de Lectura y Bibliotecas de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, que ha elaborado una colección de libros de diferentes géneros pensados en realzar el patrimonio bibliográfico de la ciudad. Estos libros están disponibles en la red
El escritor Andrés Ospina se encargó de seleccionar las crónicas que componen esta antología. Cómo él señala, en un principio pensó en compilar crónicas publicadas en El Espacio, pero luego pensó que con escritos recientes le daba a la colección un tono distinto y fresco.
Algunos textos estaban inéditos y otros los publicó Rondón en su blog La pluma y la Herida. Varios de ellos se variaron un poco y se enriquecieron para mostrar la Bogotá del presente.
“Quisimos mostrar a Ricardo como un observador de la Bogotá presente. Muchos textos se enriquecieron o se cambiaron un poco para ponerse a tono con lo que sucede ahora, lo que ha sucedido de 10 años para acá. Pensé en una Bogotá que estamos viendo morir ante nuestros ojos y que si no se registra desaparece”, señala Ospína. Él considera que Ricardo Rondón tiene una mirada muy particular y quiso resaltar esa visión tan particular que tiene él de transeúnte. Cómo ve Trsansmilenio, cómo ve esa cotidianeidad que la gente suele no tener muy presente pero que es muy digna de ser contada y que Rondón narra con un ingenio y con unos ojos muy particulares de una Bogota
Otro criterio de selección que tuvo Andrés Ospina fue salirse un poco de lo cachaco ya institucional como, por ejemplo, el restaurante La Puerta Falsa o la Candelaria y mostrar una Bogotá que está un tanto al margen del relato que ya ha sido muchas veces narrado. CAMBIO conversó con Ricardo Rondón acerca de su pasión por la crónica, el libro y Bogotá.
**

Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios









