
Llegó la inteligencia artificial: sala de crisis
'Nexus', el último libro del del historiador Yuval Noah Harari, reflexiona sobre los orígenes, el desarrollo y los posibles peligros que afrontaría la humanidad si se sale de control.
Luis Fernando Afanador
A más información, mayor conocimiento y mejores beneficios para la humanidad. Así ha sucedido con todas las revoluciones tecnológicas, así sucedió con la imprenta, con la industrialización. ¿Así sucederá con la inteligencia artificial? Sin duda, aunque Yuval Noah Harari prende las alarmas que van más allá de los aspectos negativos que conllevan las grandes transformaciones. La imprenta trajo el libro, pero también la caza de brujas y las guerras religiosas; adaptarse a la revolución industrial implicó “experimentos catastróficos”, como el imperialismo y el nazismo. Lo bueno y lo malo de los descubrimientos, se dirá. Los periódicos y la radio fueron utilizados a la vez por los regímenes totalitarios y por las democracias. Pero no, esta vez no se trata de “salirle al paso” a lo malo y quedarse con lo bueno. La IA es un cambio distinto porque ya no es solo un asunto entre humanos: es una red “inorgánica” capaz de tomar decisiones por sí misma y generar decisiones por sí misma. Crea lenguaje. Y puede llegar a ser incontrolable y destructiva.
¿Cuáles son sus peligros? Antes de describirlos, Harari prefiere contextualizarnos, contarnos cómo los ´sapiens´ construimos redes de información “orgánicas” y cómo las hemos utilizado para el poder y para el saber: “Puede afirmarse que la aparición de la IA es la mayor revolución de la información que ha conocido la historia. Pero no la podremos comprender a menos que la comparemos con sus predecesoras. La historia no es el estudio del pasado, sino el estudio del cambio”. El solo repaso de la historia de la humanidad a la luz de las redes de información justifica el libro.
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