
Harold Rubio, artista y mago de la plastilina
Es un maestro en el uso de este material, tal como se evidencia en la exposición ‘Metamorfosis de lo cotidiano: entre íconos y paisajes’, que presenta hasta el 27 de noviembre en la Galería Baobab de Bogotá.
Por: Eduardo Arias
La palabra plastilina por lo general se asocia con los trabajos manuales y los juegos de los niños. La expresión “se lo explico con plastilina” alude a la búsqueda del lenguaje más simple posible para dar a entender algo. Sin embargo, este material que por lo general asociamos con la maleta de útiles escolares en la obra de Harold Rubio cobra una dimensión muy profundidad y una sofisticación cercana al virtuosismo.
Lo anterior se hace evidente en su exposición Metamorfosis de lo cotidiano: entre íconos y paisajes, una muestra que se exhibe hasta el 27 de noviembre en la Galería Baobah. Esta exposición presenta obras de sus tres series tituladas Paraísos reimaginados, *Cruce de iconos e Identidad objetada*. Las obras de Rubio invitan a explorar las profundidades de su imaginación a través de objetos cotidianos retratados en plastilina, obras icónicas y clásicas del arte que cobran vida en paisajes tropicales, y una selección de portadas de revistas y esculturas que ponen en diálogo sus múltiples intereses creativos. Rubio también incursiona en el ámbito de las tres dimensiones con personajes clásicos de la cultura popular como Pepe Grillo y Pinocho.
Rubio nació en Bogotá en 1985. Es licenciado en Artes Visuales de la Universidad Pedagógica Nacional. Comenzó a trabajar la plastilina en 2013 y su serie Aportes al rastreo de colombianidad, su tesis de grado, lo dio a conocer en el mundo de arte colombiano ya que la exhibió en la galería Aura Arte de Medellín en 2014. CAMBIO habló con él acerca del alcance de su obra.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios









