
‘Mi Gabriela’, un homenaje profundo de una hija a su madre
Mady y Gabriela Samper.
En ‘Mi Gabriela’ una hija escribe sobre su madre. Pero más que una biografía es una novela en que se retrata, como en un juego de espejos, la vida y obra de dos cineastas y escritoras que vivieron múltiples periplos en los países donde vivieron y lucharon.
Por: Hernán Darío Correa
En este libro, al tiempo memoria, testimonio y homenaje, se hace realidad aquel adagio según el cual, al hablar de otra persona se revela ante todo uno mismo. No solo por el sentido más obvio de su significado, sino también porque esta historia es un juego intenso de identidades en la búsqueda fervorosa y amorosa de una madre por parte de su hija, cuyas existencias se van revelando en una narración multiplicada en espejos sucesivos que reflejan imágenes de una niña, una adolescente y luego una mujer adulta en su travesía por “ese túnel interminable” en el cual descubre que la pregunta por sí misma, debe ser respondida por el descifrar la vida y la muerte de su madre.
La novela de las vidas de Gabriela y Magdalena Samper discurre en este libro mediante diálogos profundos con los fantasmas de los antepasados que no cesan de interpelar a la escritora de hoy.
Y no se crea que esta metáfora es un recurso del reseñista: El espejo se titula su primer capítulo que, como en las buenas novelas, condensa las claves narrativas de su fábula, tanto en el sentido literario como histórico, pues en sus “tres marcos” aparecen y desaparecen desde el principio lo que la autora, al proponerse hablar de Mi Gabriela, narra en primera y en tercera persona, y afronta el desfile de lo que define desde el principio como los “rostros y fantasmas del camino de mi vida”, entrelazados con los de su madre.
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