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Abelardo de la Espriella, Donald Trump e Iván Cepeda.
Elecciones Colombia 2026

A una semana de las elecciones, Trump le entrega más munición a Abelardo de la Espriella

La muerte de Niño Guerrero, jefe máximo del Tren de Aragua, en un bombardeo ejecutado en territorio venezolano por parte del Comando Sur de Estados Unidos, le cae como anillo al dedo al candidato de la extrema derecha, quien promete realizar acciones similares contra los grupos criminales en Colombia.

Por: Armando Neira

La elección del próximo presidente de Colombia está en manos de los indecisos. Los electores de Abelardo de la Espriella y de Iván Cepeda que respaldaron sus respectivas candidaturas en la primera vuelta repetirán el voto este 21 de junio en la ronda final. Pero quienes votaron por otras opciones —unos tres millones de electores— más los nuevos votantes —que se estiman en otros tres millones— definirán al mandatario para el período 2026-2030.

Su decisión dependerá de múltiples factores, entre los cuales las propuestas de seguridad y de relaciones exteriores de cada candidato tendrán, sin duda, un peso enorme.

En sintonía con el ideario de De la Espriella, Donald Trump acaba de entregarle una buena dosis de munición política con la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, jefe máximo del Tren de Aragua, abatido en un bombardeo ejecutado por el Comando Sur de Estados Unidos en Venezuela este viernes 12 de junio.

Trump describió la acción como un “ataque cinético rápido y letal” contra “el infame líder del Tren de Aragua”, organización que el mandatario republicano calificó como “una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta”. “Bajo mis órdenes, el Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo este ataque”, afirmó en su plataforma Truth Social.

 

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En un comunicado, el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez confirmó que el conocido líder criminal fue neutralizado en el estado Bolívar, al sureste de Venezuela, en el marco de lo que describió como una “operación combinada” entre organismos de seguridad de ambos países. La acción “contó con apoyo tecnológico especializado y se desarrolló mediante mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países”, señala el texto oficial venezolano. “Esta acción se coordinó estrechamente con nuestros amigos en Venezuela”, dijo Trump.

Los nuevos mejores amigos

El analista y experto en conflicto armado Diego Arias, radicado en Cali, considera que la operación tiene un efecto directo en favor de De la Espriella, en tanto este ha recibido el respaldo anticipado del presidente de Estados Unidos. “De alguna forma es un mensaje de que la política de seguridad, lucha contra el crimen y la ilegalidad de De la Espriella tendrá en el gobierno norteamericano un socio cercano, fiel y con enormes capacidades operativas”, señala. 

Precisamente, esta misma semana Trump había ratificado su preferencia electoral en Colombia. “Como presidente, Abelardo tendrá un éxito rotundo al liderar a Colombia para impulsar la economía, crear empleos, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, combatir el crimen y las drogas, ¡y restaurar el orden público! Abelardo se enfrentará a un marxista de izquierda radical en la segunda vuelta el 21 de junio”, escribió el presidente estadounidense. Y enfatizó que “si Abelardo gana, gracias a su competencia y amor por su país, contará con el apoyo y la fuerza total de Estados Unidos”.

 

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En línea con este mensaje, De la Espriella ha demostrado, orgulloso, que estará alineado con los intereses de Washington, al igual que otros líderes de derecha de la región: Kast en Chile, Milei en Argentina, Noboa en Ecuador y Bukele en El Salvador.

Con Trump no se trata solo de un intercambio de mensajes, sino de una colaboración directa para combatir a las organizaciones criminales. Actualmente está en marcha el denominado “corolario Trump”, una doctrina de seguridad nacional que actualizó la Doctrina Monroe para el siglo XXI y que establece que cualquier inestabilidad o influencia extranjera en el hemisferio occidental es una amenaza directa, lo que otorga a Estados Unidos el derecho a intervenir política o militarmente. 

Y, por si fuera poco, en materia de seguridad fronteriza y narcotráfico, esta doctrina adopta una posición dura contra el narcoterrorismo, lo que se traduce en el aumento de la presencia naval y el uso de la fuerza militar estadounidense en aguas internacionales.

En paralelo, Trump impulsó el llamado Escudo de las Américas, una coalición de seguridad hemisférica que en su lanzamiento no fue invitado el presidente Gustavo Petro, una decisión llamativa, dado que Colombia es el país con mayor producción de cocaína del mundo y en su territorio se estiman unas 300.000 hectáreas sembradas de hoja de coca.

Seguridad: dos propuestas muy distintas

El candidato de la extrema derecha dice que su relación con Trump será incondicional. Desde su campaña se hace énfasis en que, para resolver los problemas de seguridad del país, se contará con el respaldo pleno de Estados Unidos. Y en consecuencia anuncia que lanzará bombardeos contra campamentos de grupos armados y retomará las fumigaciones aéreas de cultivos ilícitos, a pesar de una prohibición de la Corte Constitucional a riesgos para la salud y el medio ambiente. En los primeros 90 días de su gobierno, asegura, se dará de baja o se someterá a los diez máximos cabecillas del narcoterrorismo y el crimen organizado.

La propuesta de Iván Cepeda es diametralmente opuesta. El candidato de izquierda concibe la seguridad desde una perspectiva humana e integral, orientada a la transformación territorial. En el Pacto Histórico sostienen que la inseguridad no es un hecho fortuito, sino que tiene su origen en la pobreza, la desigualdad y el abandono histórico del Estado. 

 

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Para esta colectividad, la estrategia exclusivamente militar ha demostrado ser insuficiente. La espiral del conflicto armado y la violencia no ha producido resultados distintos a su perpetuación en el tiempo, argumentan. Consideran, además, que la inteligencia del Estado ha sido utilizada para perseguir a quienes piensan distinto y vigilar a quienes defienden sus territorios, en lugar de desarticular estructuras criminales.

Se trata de dos visiones antagónicas, plasmadas en sus programas de gobierno. Pero en una campaña tan emocional como ha sido esta, los indecisos probablemente no definan su voto a partir del análisis pausado y reflexivo de cuál plan es mejor para el futuro de Colombia, sino que estarán influidos por hechos extraordinarios como la muerte del jefe del Tren de Aragua.

Luis Trejos, investigador y docente en conflicto armado de la Universidad del Norte, señala desde Barranquilla que la operación contra Niño Guerrero podría tener un efecto significativo en la medida en que, durante esta semana final de campaña, De la Espriella acentúe el mensaje de que, durante su gobierno, este tipo de operaciones se realizarán en Colombia contra los líderes de organizaciones como el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el ELN, varios de cuyos jefes se ubicaron, en los últimos años, en territorio venezolano.

No es una bandita para darle amor

Y es que el Tren de Aragua no es una organización marginal entre los factores de violencia. Se trata de una banda de alto impacto criminal, especialmente en las zonas urbanas, que ha generado diferencias enormes entre el presidente Gustavo Petro y los alcaldes locales de las principales capitales. Petro ha dicho que sus integrantes son jóvenes que necesitan amor y que roban celulares para conquistar a sus novias.

“Presidente, el Tren de Aragua no es una bandita, es una organización que extorsiona, tortura y asesina ciudadanos”, le respondió el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán. “No son unos incomprendidos; es una estructura transnacional dedicada a delinquir. Su estructura tiene que ser eliminada, de lo contrario avanzará por el país tomándose las regiones”, afirmó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

El eco de esta controversia se amplifica ahora en especial entre los seguidores afines a la campaña de De la Espriella, con la intención de responsabilizar al gobierno actual por los niveles de inseguridad y vender la ilusión de que con él en el poder se acabará este problema.

 

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Gerson Arias, investigador asociado de la Fundación Ideas para la Paz, señala varios elementos clave. Primero, que la muerte del líder es el reconocimiento, por parte del gobierno venezolano, de la existencia y los tentáculos de esta banda transnacional que las autoridades de ese país siempre habían negado.

Segundo, que se trata de un golpe simbólico muy importante, aunque suscita inquietudes y dudas respecto al respeto al Derecho Internacional Humanitario. Y tercero, que el Tren de Aragua es hoy una banda transnacional presente en casi todos los países de América Latina, incluido Estados Unidos, que trabaja en red y con márgenes de autonomía en cada país. 

Arias agrega que en estos días finales de campaña hay sobre la mesa varios hechos. El reciente bombardeo en Nuquí contra el Clan del Golfo y la captura de otros cabecillas, lo que está claro es que, en estas dos semanas de disputa electoral, ambos lados harán todo lo posible en mostrar su mensaje: el gobierno de Petro buscará acelerar las operaciones contra grupos armados —aunque ya es demasiado tarde—, y el gobierno de Trump intentará demostrar la eficacia de su estrategia y plantear el panorama de lo que ese tipo de apoyos podría significar en un eventual gobierno de De la Espriella. “Estamos en una carrera por demostrar capacidades”, dice el investigador. 

Lo cierto, dice este estudioso de los fenómenos de violencia, es que cualquiera de los dos candidatos que llegue al poder necesitará un viraje en materia de seguridad, pues considera que las mesas de paz total han obstaculizado el nivel de operación contra los grupos armados.

Esta operación contra el Niño Guerrero se produce cinco meses y medio después de la captura de Nicolás Maduro en Caracas —ocurrida el 3 de enero de 2026—, un hecho que modificó el panorama de seguridad regional y abrió la puerta a una mayor presencia de agencias de seguridad estadounidenses en Venezuela. Las que De la Espriella abrazará encantado en caso de ganar las elecciones. Depende de los indecisos.

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