
Democracia en tiempos del ‘clickbait’
La inmediatez y masividad hacen hoy de las redes sociales una gran herramienta tanto para quienes hacen política como para la ciudadanía. Sin embargo, también son vehículos de desinformación, ‘deep fakes’, mensajes de odio y teorías de la conspiración. Para la catedrática Sandra Botero, se necesita mayor alfabetización digital, más capacidad crítica para cuidarnos en espacios digitales y cuestionar lo que está detrás de su infraestructura.
Por: Sandra Botero
Para una persona menor de 25 años, con smartphone y un plan de datos, internet al alcance de los dedos es una constante. Quienes tenemos algunas canas podemos recordar otra época, sin teléfonos portátiles, apps, cédulas digitales o redes sociales. Hoy en día, sin importar la edad, nuestras vidas pasan por lo digital. Esto incluye hacer e informarse sobre política, ambas actividades que requieren de redes sociales. Estas conexiones se han convertido en nuestras plazas públicas digitales y su uso y evolución supone importantes desafíos para la democracia.
Inicialmente, quienes analizaron el impacto político de las redes sociales se concentraron en éstas como espacios para facilitar el acceso a la información y para conectar a las personas más allá de las barreras geográficas. Algunas de ellas, incluso, fueron celebradas en su momento como herramientas para potenciar movimientos pro-democráticos. Por ejemplo, las movilizaciones masivas que en 2011 llevaron a la caída de la dictadura de Mubarak en Egipto se coordinaron y difundieron vía Facebook y Twitter (ahora X), y se contaron al resto del mundo como una “primavera árabe”. En años recientes, esta visión puramente optimista se desvaneció a medida que se hicieron evidentes los lados más oscuros del modelo de negocio de las grandes redes sociales comerciales y sus implicaciones.
‘Inicialmente, quienes analizaron el impacto político de las redes sociales se concentraron en éstas como espacios para facilitar el acceso a la información y para conectar a las personas más allá de las barreras geográficas’
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios









