LA PREGUNTA DE CAMILA

“… Luego vinieron por mí, y para entonces ya no quedaba nadie que hablara en mi nombre”. Martin Niemöller.
En 2019, Jenny Ambuila se hizo famosa en redes sociales por hacer alarde de su riqueza. Compartió varias fotografías en las que exhibía los carros de alta gama que manejaba, sus costosas carteras y su ropa de marca.

Las redes sociales hicieron fiesta con las publicaciones de Jenny. Para entonces, su padre, Ómar Ambuila, era el jefe de carga de la DIAN en el puerto de Buenaventura. Con mucho racismo de por medio, la gente cuestionaba de dónde había sacado la familia Ambuila tantos recursos.
En medio de la conversación, la periodista Camila Zuluaga publicó un mensaje en lo que antes llamábamos Twitter y preguntó: “¿Las fotos de Jenny Ambuila en su Lamborghini no les parecen igualitas a las fotos y excentricidades que muestra el abogado Abelardo de la Espriella en sus redes sociales?”

La reacción del hoy presidente fue estruendosa. Exigió una rectificación en términos agresivos y amenazantes, pero la periodista se mantuvo. Zuluaga argumentó que, por un lado, ella hacía una pregunta y no una afirmación y, por otro, que en ese entonces las redes sociales de De la Espriella sí estaban dedicadas a un despliegue hedonista para mostrar sus relojes, su avión, su ropa y cualquier otro signo de estatus que pudiera fotografiar.
Insatisfecho con la respuesta, el abogado litigante demandó a la periodista por daños en un proceso de responsabilidad civil extracontractual. El caso correspondió al Juzgado 35 de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple de Bogotá. En ese trámite corrió el término para contestar sin que Zuluaga fuese correctamente notificada. Ese silencio puede tener graves consecuencias, principalmente que se tendrán por confesados los hechos que alegue el demandante y que sean perjudiciales para el demandado.
En el juzgado prevalecieron las razones del abogado y no se le dio a Zuluaga la oportunidad de contestar. En ese proceso, una medida cautelar afectó el apartamento de su familia. Después de años de litigio agotador e inconcluso, el 28 de agosto de 2024 la periodista firmó una conciliación con De la Espriella en la que acordó borrar su trino y él aceptó retirar la demanda. También convinieron mantener ese acuerdo en secreto.
Desde entonces, el hoy presidente guardó especial rencor hacia la periodista, que ratificó cuando se la encontró en las instalaciones de Caracol TV y le dijo que nunca asistiría a su programa en la emisora Blu Radio porque, de hacerlo, lo acusarían de misógino y le inventarían algún cuento. Acto seguido, le dio la orden a su jefe de prensa y a su equipo de no atender nunca a Zuluaga ni a sus reporteros. Así lo contó ella misma al aire.
Unas semanas después, Zuluaga denunció que estaban “pidiendo su cabeza” para sacarla de Caracol. Así ocurrió el lunes 31 de agosto de 2026. El programa que lideraba fue cancelado y todos los periodistas que trabajaban en él fueron despedidos, salvo una. En noviembre cumplían nueve años en emisión, pero no se les permitió despedirse de su audiencia.
Como lo informó Caracol Radio, la Presidencia de la República impartió instrucciones que dividen a los medios de comunicación entre los que son “amigos” y los otros, que, supongamos, califican de enemigos. Tanto esta como otras reglas que reveló Daniel Coronell en el Reporte Coronell son violatorias de los estándares que protegen la libertad de prensa e información y por los cuales vela el sistema interamericano de derechos humanos que rige en Colombia. En todo caso, el Gobierno promete retirar al país de ese foro y así podría resolver esa parte del problema.
En campaña, el hoy presidente advirtió que tenía una lista de 13 personas que consideraba activistas y no periodistas. En esas explicaciones llegó incluso a señalar que era gente con la que tenía una “reconocida enemistad”.
Ómar Ambuila fue extraditado a Estados Unidos y condenado allí por lavado de activos. Jenny y su madre también fueron procesadas, pero quedaron libres por vencimiento de términos. En redes sociales comentan que ahora se dedican a vender helados en Cali. Abelardo De la Espriella se convirtió en presidente de la República y la periodista que se atrevió a compararlo con Jenny perdió su trabajo.
*Descanse en paz la periodista cofundadora de la revista Ms., que transformó el periodismo para y por las mujeres. La activista que se obsesionó con retratar la experiencia femenina; la que entendió que su generación no necesitaba consejos para peinarse, sino para denunciar a un agresor. La escritora que trabajó incansablemente por acabar la ausencia de representación de las vidas reales de las mujeres en la cultura popular. La lideresa social que promovió el periodismo como forma de emancipación. Gloria Steinem, somos porque fuiste.

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