
Martha Peralta no podrá salir del país sin permiso de la Corte Suprema
Martha Peralta, senadora de la República.
Tras terminar su indagatoria y recuperar su libertad, la senadora del Pacto Histórico firmó un acta de compromiso que la obliga a comparecer ante la Corte Suprema de Justicia. Detalles.
“No ausentarse del territorio nacional sin autorización previa del Despacho e informar cualquier desplazamiento fuera de su lugar de residencia”. Este es uno de los cinco compromisos que la senadora del Pacto Histórico Martha Peralta firmó con la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia tras recuperar su libertad.
Peralta es investigada por su presunta participación en el escándalo de la UNGRD, especialmente por una posible gestión indebida ante el entonces director de la entidad Olmedo López para favorecer a dos personas en un contrato de maquinaria amarilla.
Peralta estuvo detenida el pasado fin de semana y quedó libre el lunes tras terminar la indagatoria, fase en la que ella puede defenderse de los señalamientos. La congresista tuvo que firmar el acta de compromiso ante la magistrada Cristina Lombana, quien lidera la investigación.
Allí se dice que Peralta debe comparecer ante la Sala cuantas veces sea requerida, no cambiar de lugar de residencia ni de domicilio sin informar previamente al despacho, suministrando todos sus datos de contacto.
Además, deberá “abstenerse de realizar cualquier conducta dirigida a obstaculizar la actuación” o afectar o destruir elementos de prueba o “influir sobre testigos, peritos o demás intervinientes”.
Según el acta, incumplir estos compromisos, especialmente la asistencia a la Corte o cambiarse de casa sin avisar, será una razón “para considerar que su comparecencia al proceso no se encuentra asegurada”. Esto facultará a la Corte a volver a pedir la conducción con policía de Peralta en el futuro.
El acta está firmada por Peralta, su abogado Luis Henry Montes, la magistrada Lombana, el delegado de la Procuraduría Bladimir Cuadro y el apoderado de la UNGRD, como parte civil, Iván Mattar.
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