
“No doy permiso a ninguna guarnición militar para que se aliste la posesión”: presidente Petro sobre propuesta De la Espriella
El jefe de Estado rechazó la proposición con la que el presidente electo busca posesionarse el próximo 7 de agosto en una guarnición militar en Cauca. En su intervención, Petro sostuvo que la ceremonia se debería realizar afuera de las instalaciones de la Fuerza Pública.
Por: Jonathan Beltrán
A dos semanas de la ceremonia de posesión presidencial prevista para el próximo 7 de agosto, la incertidumbre sobre el lugar donde se llevará a cabo el acto de transmisión de mando persiste. Mientras el presidente electo, Abelardo de la Espriella, mantiene su intención de jurar el cargo en una guarnición militar del Cauca, el presidente Gustavo Petro le cerró la puerta a esa posibilidad en la tarde de este viernes.
“No doy permiso a ninguna guarnición militar para que se aliste la posesión o establecimiento militar para que se aliste la posesión de ningún funcionario del poder civil. Después de ese segundo en el que deje el cargo verán qué hacen. No estoy de acuerdo con que en el Cauca se realice una afrenta contra la democracia”, sostuvo el jefe de Estado.
El pronunciamiento de Petro se produjo mientras que en el Congreso se tramita una la proposición con la que se busca autorizar el traslado de senadores y representantes a una guarnición militar en el suroccidente del país para la ceremonia de posesión. De ser aprobada, el mandatario electo recibiría allí la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez.
Durante el acto de entrega de la espada del libertador, Simón Bolívar, a la Casa Museo Quinta de Bolívar, Petro elevó el tono de sus reparos frente a la propuesta de De la Espriella. Según el mandatario, realizar la ceremonia de posesión en una instalación militar rompería con la tradición republicana y podría afectar la relación entre el poder civil y la Fuerza Pública.
¿Dónde se posesionará finalmente Abelardo de la Espriella?
Desde que se impuso en la segunda vuelta presidencial, Abelardo de la Espriella ha insistido en que su posesión se realice en una guarnición militar del Cauca. Para el presidente electo, esa decisión no solo representa un cambio de escenario para la transmisión del mando, sino un gesto simbólico con el que buscaría expresar su respaldo a las Fuerzas Militares y la Policía.
La postura del Gobierno ha sido contraria. Petro ha defendido que la ceremonia debe realizarse ante el Congreso en pleno, conformado por los 103 senadores y los 188 representantes a la Cámara posesionados el pasado 20 de julio. Ese choque de posiciones mantiene, por ahora, en suspenso la organización del acto del próximo 7 de agosto.
“Hasta el último segundo que sea presidente y comandante supremo, no deben alistar ni una silla, ni un solo espacio militar, para posesiones de civiles. Es mi orden. Se tienen que posesionar es ante el pueblo, no ante las armas. (...) Una vez juramentado puede dar órdenes sobre el poder militar”, indicó el presidente Petro desde Bogotá.
Aunque la Constitución no fija un lugar específico para la posesión presidencial y permite que el juramento se realice en cualquier punto del territorio nacional, trasladar la ceremonia fuera del Capitolio exige un paso previo en el Congreso. Como la sesión debe realizarse con el Senado y la Cámara reunidos en pleno, ambas corporaciones tienen que aprobar, por mayoría simple, una proposición que autorice el cambio de sede.

El primer filtro ya fue superado por el gobierno entrante. Con 55 votos, el Senado dio luz verde a la proposición que permite realizar la ceremonia de transmisión de mando fuera del Capitolio Nacional. Ahora viene la decisión que definirá el pulso político: el próximo martes la corporación resolverá si ese traslado puede hacerse a una guarnición militar, como insiste De la Espriella, o si la autorización se restringe exclusivamente a un escenario de carácter civil.
El choque de posturas sobre la posesión de Abelardo de la Espriella
Más allá del choque entre el Gobierno y los partidos de izquierda, el debate por la posesión de De la Espriella también ha mostrado fisuras entre sus propios aliados. Si bien la resistencia a la propuesta proviene principalmente de las bancadas independientes, algunos congresistas de la coalición oficialista han cuestionado que la transmisión del mando se realice en una instalación militar.
En diálogo con CAMBIO, el senador de Salvación Nacional Germán Rodríguez explicó que, desde el círculo cercano de Abelardo de la Espriella, la elección del Cauca responde a una apuesta política y simbólica. Según dijo, la posesión en ese departamento buscaría transmitir un mensaje de unidad, respaldo a la Fuerza Pública y presencia del Estado en una de las regiones más golpeadas por la violencia durante el último cuatrienio.
El traslado de congresistas, funcionarios del Congreso, esquemas de seguridad y parte de las unidades de trabajo legislativo elevaría el valor de la ceremonia de posesión a cerca de 6.000 millones de pesos, unos 2.500 millones más de lo que costó la posesión de Petro en 2022. No obstante, Rodríguez aseguró que una parte de esos recursos sería asumida por aliados y miembros del movimiento que participaron activamente en la campaña del abogado.

Para la representante María del Mar Pizarro, del Pacto Histórico, la propuesta resulta difícil de conciliar con las promesas de austeridad del presidente electo. En diálogo con CAMBIO, la congresista sostuvo que la ceremonia enviaría una señal contraria a ese compromiso y alertó que el operativo de seguridad necesario para realizarla en el Cauca implicaría concentrar capacidades de la Fuerza Pública en una sola región, con posibles efectos sobre la atención de otras zonas del país.
La representante por Bogotá también advirtió que, si la coalición oficialista no reúne los votos necesarios para autorizar la posesión en una guarnición militar, es posible que algunos de sus aliados recurran a la estrategia de romper el quórum. A su juicio, esa incertidumbre dejaría en una posición incómoda a la Fuerza Pública, que debe acatar las órdenes del presidente Petro como comandante supremo mientras observa las directrices y expectativas planteadas por el presidente electo.
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