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Poder

Plazas Vega fue absuelto en juicio civil en Estados Unidos por el caso del magistrado auxiliar Carlos Horacio Uran

La decisión la tomó un jurado civil de Miami, Estados Unidos, luego de ocho días de juicio civil. La familia del magistrado auxiliar del Consejo de Estado Carlos Horacio Uran lo llevó a juicio alegando que sí había evidencias de su responsabilidad.

Por: Alejandra Bonilla Mora

Tras ocho días de juicio en una Corte del Tribunal del Distrito Sur de la Florida, el jurado absolvió al coronel en retiro del Ejército Nacional Luis Alfonso Plazas Vega de responsabilidad civil en el caso del magistrado del Consejo de Estado Carlos Horacio Uran, quien salió con vida del ataque al Palacio de Justicia del 6 y 7 de noviembre de 1985, pero cuyo cadáver fue encontrado de nuevo en el Palacio, lavado y con disparo a corta distancia. 

En febrero de 2022, tres hijas del magistrado Uran presentaron una demanda civil en contra de Plazas Vega, entonces comandante de la Escuela de Caballería de la Brigada 13, quien lideró a soldados que tomaron bajo custodia a personas que salieron con vida del Palacio y las llevaron a la Casa del Florero, en donde fueron interrogadas. Algunas fueron llevadas a otras unidades militares en donde fueron torturados, asesinados y desaparecidos, según estableció la justicia colombiana y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

La demanda tenía como fundamento la Ley de Protección a Víctimas de Tortura de 1991 (TVPA), una norma que contempla la posibilidad de reclamar responsabilidad civil en Estados Unidos por determinados actos de tortura y ejecuciones extrajudiciales cometidos bajo la autoridad oficial de un país extranjero. Plazas Vega reside en Miami, razón por la que este litigio fue posible.

El recurso asegura que Urán, herido pero vivo, estaba bajo la custodia o control físico de Plazas Vega o de sus hombres; que su cuerpo muestra rastros de tortura; que tenía un disparo a corta distancia como integrantes del M-19 que participaron en la toma y que su cadáver fue custodiado incluso en Medicina Legal como un supuesto integrante de la guerrilla. Además, la demanda afirma que Plazas Vega sí inspeccionó el segundo piso de la Casa del Florero donde “los especiales” eran interrogados y que ordenó transferirlos a otras unidades donde fueron torturados.

En el juicio declararon varios testigos que apuntaron directamente a Plazas Vega. Uno fue Ricardo Gámez Mazuera, quien se presentó como un exinformante del Ejército Nacional que hizo labores de inteligencia sobre personas que eran sospechosas de pertenecer al M-19 y quien relacionó a Plazas con las torturas ejercidas a Carlos Augusto Vera, trabajador de la cafetería, quien salió con vida del Palacio.

El testigo dice que escuchó a Plazas Vega ordenar “trabajar” a personas, lo que significaba una orden de torturar. Dijo que el Ejército sí separó a los sobrevivientes del Palacio de Justicia, que fueron trasladados a la Casa del Florero para ser interrogados.

Otro fue Orlando Quijano, quien trabajaba en el Palacio y salió con vida el 6 de noviembre. Quijano se identificó a sí mismo en video, junto con Orlando Arrechea, funcionario de la Corte Suprema de Justicia, saliendo hacia la Casa del Florero. El testigo narró que aunque se identificó, los soldados se burlaron de él por su ropa por “no estar vestido como un abogado”, y lo señalaron de ser de la guerrilla.

Quijano dijo que vio a Plazas Vega en la Casa del Florero y que solo supo su nombre cuando lo vio en televisión. Aseguró que lo llevaron a un cuarto, fue colgado de los brazos y le daban patadas en los pies, mientras estaba de puntillas, para que quedara colgando solamente. Luego se lo llevaron las caballerizas del Cantón Norte en donde fue golpeado, torturado mediante la técnica 'submarino' y presionado para decir que era de la guerrilla. Según su testimonio, los soldados le pusieron una bolsa negra en la cabeza y previo a su liberación, fue obligado a firmar un documento que decía que había recibido buen trato. 

Y otro fue Orlando Arrechea, exfuncionario de la Corte Suprema de Justicia, que narró torturas. En el juicio, Plazas Vega se defendió, dijo que no cometió ningún delito y cuestionó a los testigos Arrechea y Gámez Mazuera.

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Dibujante: Heather Rodriguez, FIU College of Communication, Architecture and The Arts. Crédito: Miami Law Human Rights Program

Plazas se defendió

Plazas Vega dijo que tuvo tres roles: recuperar el control del Palacio de Justicia, rescatar a los rehenes y mantener la paz y el orden público. Dijo que cumplió en las tres, que fueron rescatadas al menos 263 personas y le habló directamente al jurado sobre lo que eso implica. Su defensa presentó videos del hecho e insistió en que las órdenes que él recibía venían de su superior, el general Jesús Armando Arias Cabrales, y que él no tenía autoridad sobre otras unidades militares al mando del general, por lo que solo dio órdenes a personal de la Escuela de Caballería que comandaba.

En el juicio, a Plazas Vega se le preguntó sobre los interrogatorios y contestó: “No puede disparar al enemigo y preguntar a las guerrillas por su identificación al mismo tiempo”. El exoficial negó que la Escuela de Caballería estuviera involucrada con el trato a civiles.

El caso Uran

Carlos Urán habría salid con vida de la Toma del Palacio de Justicia, sin embargo, su cuerpo fue encontrado después en el edificio.Crédito: Colprensa
Foto: Noticias Uno.

Una investigación periodística de Noticias Uno liderada por Daniel Coronell demostró en 2007 que Carlos Horacio Urán salió con vida del Palacio de Justicia, fue torturado, asesinado y, luego, su cadáver fue devuelto al lugar. Este hecho quedó consignado dentro de la condena que en 2014 emitió la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en contra del Estado colombiano por los hechos.

La sentencia dijo que Urán fue desaparecido, que fue ejecutado y que su cuerpo fue lavado y despojado de algunos de sus artículos personales, para luego trasladarlo a Medicina Legal y ubicado con el resto de los cadáveres de los guerrilleros del M-19.

A raíz de una compulsa de copias, la Fiscalía Cuarta delegada abrió el 12 de enero de 2010 una investigación por los delitos de homicidio, genocidio, tortura y desaparición forzada y declaró los hechos de lesa humanidad. En 2017 el caso fue reasignado a la Fiscalía Primera que escuchó en indagatoria a los uniformados. Arias Cabrales no supo explicar por qué en una inspección judicial a la Brigada 13 que él comandaba en ese momento se encontró la billetera del magistrado Uran y negó la posibilidad de que este hubiera sido sacado con vida y regresado al edificio.

En 2024, la Fiscalía desconoció esta evidencia y apuntó que Uran cayó muerto cayó muerto en el baño del 3 piso, versión que es cuestionada por la familia.

Hasta la fecha, ninguna persona ha sido llamada a reconocer responsabilidad por el caso específico del magistrado Uran. Plazas Vega fue procesado por la justicia colombiana –y finalmente absuelto– por la desaparición forzada de Irma Franco (integrante del M-19) y de Carlos Augusto Rodríguez Vera, quien era trabajador de la cafetería del Palacio.

Si Uran salió con vida del Palacio y luego apareció en el edificio, ¿quiénes son los responsables de la ejecución extrajudicial?

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