
Primicia: nueve millones mensuales costará la asesoría espiritual del padre Rodolfo Londoño de la Espriella en el Dapre
Padre Rodolfo Londoño de la Espriella, capellán de la Presidencia. Crédito: captura de video.
Como es tradición, la Presidencia formalizó la función que el sacerdote Rodolfo Londoño de la Espriella venía ejerciendo de como capellán de la Casa de Nariño. Es el valor mensual más alto que se pagará por este servicio desde 2019. El cura también es delegado del presidente en cinco universidades públicas.
Por: Mateo Muñoz
Desde los primeros días del gobierno de Abelardo de la Espriella, el sacerdote Rodolfo Londoño de la Espriella ha sido una presencia constante en actos oficiales de la Presidencia, donde se le identifica como su capellán. Hace unas semanas, cuando el Gobierno lo designó representante presidencial en los consejos superiores de cinco universidades públicas, varios medios preguntaron si existía algún parentesco entre él y el jefe de Estado. La Presidencia respondió que no hay vínculo familiar y que la designación obedeció a criterios de competencia.
En todo caso, CAMBIO conoció que el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), ya formalizó, a través de un contrato de prestación de servicios, la labor del sacerdote como asesor espiritual de la Casa de Nariño.
El contrato, suscrito por la Oficina de Talento Humano, tiene como objeto prestar "asistencia espiritual y acompañamiento litúrgico" en las sedes de la Presidencia. Entre las obligaciones de cura Londoño están planificar y desarrollar celebraciones litúrgicas, eucaristías y actos sacramentales según las disposiciones de la Iglesia católica, además de brindar acompañamiento pastoral a los funcionarios en situaciones de duelo o crisis personal.

Su vigencia se extiende hasta el 31 de diciembre de 2026, por un valor de $31.500.000, pagaderos en mensualidades de $9.000.000. Como es habitual en este tipo de servicios, se firmó bajo la modalidad de contratación directa, que no exige que la entidad reciba más de una oferta, y su sustento jurídico particular es el artículo 19 de la Constitución y la Ley 133 de 1994, que desarrolla la libertad religiosa y de cultos.

Este tipo de contratación no es nueva en el DAPRE. Desde 2019, la entidad ha suscrito de manera continua contratos con un objeto casi idéntico: "Fortalecimiento de la cultura de principios y valores de los servidores públicos [...] que contribuyan en el mejoramiento del clima laboral". Todos bajo la misma modalidad de contratación directa. Ese servicio lo prestó primero José Gabriel Mesa Angulo, entre 2019 y 2022, y luego Álvaro Duarte Torres, desde 2022 hasta la fecha, con honorarios mensuales que subieron de forma gradual, de alrededor de $4.500.000 a $5.583.670 en 2025.
Ese contrato, de hecho, sigue vigente este año. Duarte Torres firmó en enero de 2026 una nueva versión, por $42.800.000, con ejecución hasta noviembre. Es decir, el contrato de Londoño no sustituye esa figura, sino que corre en paralelo a ella, con un objeto distinto —explícitamente religioso, frente al carácter genérico de "clima laboral" de los contratos anteriores— y un valor mensual más alto que el de cualquiera de sus antecesores.
El formato de idoneidad que soporta el contrato, firmado por la coordinadora del Grupo de Bienestar y Desarrollo del Dapre, Luz Angélica Téllez González, certifica que Londoño es licenciado en Filosofía y Educación Religiosa de la Universidad Católica de Oriente desde 2014 y acredita 63 meses de experiencia, frente a los 36 exigidos. La mayor parte de ese tiempo corresponde a su cargo como secretario de la Vicaría Episcopal VI de la Arquidiócesis de Madrid, que ocupó hasta el 22 de julio de 2026, semanas antes de la posesión presidencial en Cali. El resto de su experiencia acreditada son cuatro contratos cortos como docente de cátedra en la Universidad Pontificia Bolivariana de Palmira, entre 2017 y 2019.
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