Comenzó el año, y durante 31 días largos nos despertábamos y seguía siendo enero. La sensación de que el primer mes del año es eterno tiene una explicación científica. Según la University College of London, en diciembre, por las vacaciones y festividades, producimos mucha dopamina, lo cual acelera la percepción del tiempo. Pero en enero vuelven la rutina, las tareas y las deudas, y con estas el estrés y la desdicha, lo cual nos hace sentir que el mes nunca se acaba.
Para muchos colombianos enero de 2023 fue un mes particularmente largo y difícil. Mientras volvíamos a nuestros hábitos y nos estrellábamos de nuevo, con una resaca amarga, contra nuestras obligaciones y una inflación galopante, nos enterábamos, por medio de la errática cuenta de Twitter del presidente Petro, del nuevo rumbo dudoso e inestable que está tomando nuestro país. La incertidumbre y el malestar por tantos anuncios trascendentales sin sustento y con poca claridad, realizados en tan solo un mes, hicieron que muchos celebráramos eufóricamente la llegada de febrero.
Sin embargo, la intensa actividad en Twitter de nuestro presidente en estos primeros días del mes ya nos indica que también será largo e inquietante. Y no es un reto menor para nuestra salud mental tratar de entender e interpretar en tan poco tiempo lo que el Gobierno, de manera contradictoria e intimidante, está tratando de comunicar.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios












