Esta es una historia de héroes de la patria y, a la vez, ladrones de recompensas. De militares que participan en operaciones complejas y exitosas y, al mismo tiempo, oficiales que se están tumbando los dineros de los informantes. Una investigación de cómo se desaparecen los ultrasecretos “gastos reservados” del Ejército, para convertirlos en gastos robados de la nación.
Y para empezar vamos al artículo que publicó la revista CAMBIO el pasado 13 de febrero, con una interesante historia sobre el militar colombiano que asesinó en Venezuela a Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias Jesús Santrich. Según el texto, el responsable de la muerte del prófugo guerrillero fue el coronel del Ejército Mario Sarmiento Reyes, alias Matilda.
Este polémico y exitoso militar, gracias a su cercanía con desmovilizados que le servían como informantes, logró obtener datos precisos de la ubicación del exjefe de las Farc en el hermano país. Así pudo darlo de baja en una operación encubierta, que estuvo en secreto por mucho tiempo para no generar mayores tensiones con el régimen de Nicolás Maduro.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios














