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Valeria Santos
Puntos de vista

Todo sigue igual

Basta con mirar hacia el departamento del Cesar para constatar que los discursos altisonantes del presidente Gustavo Petro desde el balcón son pura retórica. Al mismo tiempo que nuestro mandatario nos advertía que “el cambio por el que votaron millones no puede ser de mentiras ni maquillaje”, en tierras vallenatas, los que desde siempre han cooptado la contratación estatal ahora tienen más poder.

Después de tan san solo ocho meses de instaurado el Gobierno del “cambio” el ministro de Transporte, Guillermo Reyes, del Partido Conservador, ha logrado lo que parecía imposible: afianzar aún más el poder de los clanes políticos locales, gracias a su relación cercana con congresistas como Ape Cuello, como ya lo hemos venido denunciando ampliamente en los medios de comunicación.

Y como la corrupción solo sobrevive si hay connivencia con los órganos de control, tenía que ser de cajón que el elegido para ser el gerente de la Contraloría General del Cesar fuera ficha de uno de los clanes que tiene que vigilar y que además el Gobierno nacional prometió mentirosamente acabar.

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