
En medio del frenesí de noticias que desbordó las salas de redacción esta semana, pasó casi desapercibida una denuncia muy grave que confirma lo más oscuro de nuestro diseño institucional y la repugnante politiquería que se sigue apropiando, sin vergüenza alguna, del sector público. En una entrevista con Luisa María Mercado, de la W Radio, el exjefe de gabinete de la Contraloría General, Ricardo Zuluaga, reveló cómo el órgano de control sigue sometido por quienes tiene que vigilar, garantizando que la misma historia de siempre se repita.
Zuluaga, nombrado por el mismo contralor general Carlos Hernán Rodríguez, quien llegó a presidir el órgano de control gracias al apoyo tanto del Pacto Histórico como del resto de partidos tradicionales, aseguró en la W que la nómina actual de la Contraloría no obedece a criterios técnicos sino más bien a favores políticos. Según el exjefe de gabinete, Dilian Francisca Toro, Alexander López, Roy Barreras, Ape Cuello, entre otros, tienen cuotas en el ente de control y han visitado en numerosas ocasiones el despacho del contralor general utilizando el elevador privado para no hacer mucho ruido y evitar dejar constancia de sus preocupantes reuniones.
Además, confirmó que el nuevo gerente de la Contraloría del Cesar, quien debe vigilar la inversión de los recursos de regalías en la región, fue nombrado por el contralor general por orden del representante conservador vallenato Ape Cuello, involucrado en el escándalo sobre los manejos oscuros del Ocad Paz, como ya lo había advertido esta columna.
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