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Jorge Espinosa
Puntos de vista

¿Qué pasa en Norte de Santander?

El domingo pasado en la Avenida 0 con calle 19 de la ciudad de Cúcuta, la Dirección especializada contra los delitos fiscales de la Fiscalía detuvo, entre otras personas, al señor Ronald Duarte, un conocido personaje de la muy oscura vida política de la capital de Norte de Santander, así como del municipio de Chinácota, en ese mismo departamento. Horas después, algunos medios regionales como el diario La Opinión, el más importante de la región, reportaron en su portal la captura de Duarte. Pero luego pasó algo extraño: el titular y el cuerpo de la noticia desaparecieron de la página de ese periódico. En redes como X algunos periodistas locales preguntaron por qué, misteriosamente, había desaparecido la noticia. Nadie, días después, lo ha explicado. Tal vez a los nuevos dueños del medio, el grupo empresarial Catalítico, les parece incómodo reportar e investigar las razones por las que Duarte fue capturado, y de paso recordar los vínculos que tiene con los grandes capos de la política local. No importa, más adelante les contaré por qué fue judicializado.

Ronald Duarte es el hijo del exdiputado José Luis Duarte, del extinto partido político Pin, y hermano de un exalcalde de Chinácota, José Luis Duarte Jr. Se le acusa por los delitos de concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito y lavado de activos. Valga recordar que el Pin, en su momento, fue conocido como el partido “del tarjetón de La Picota”, por la cantidad de políticos en sus listas que tenían cercanía o que eran, directamente, paramilitares y bandidos. En 2018 desapareció, al no lograr el umbral para el Senado, y quedó relegado en la triste historia de este país como lo que siempre fue: un partido político que era, realmente, una organización criminal.

Ronald Duarte, también, es muy cercano al círculo político del exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez Corzo, un criminal condenado a 27 años de cárcel por el homicidio del excontralor Alfredo Enrique Flórez, asesinado por paramilitares el 6 de octubre de 2003. Nada de esto ha importado. Suárez Corzo sigue siendo, sin maquillaje alguno, el verdadero poder en Cúcuta, a pesar de haber perdido la alcaldía en las elecciones del 2023. Hace unos meses, Daniel Coronell contó que Suárez Corzo –que al igual que muchos otros condenados sigue haciendo lo que quiere desde la cárcel– estuvo recluido en el Hospital Universitario Erasmo Meoz. En su cómoda estancia en todo un piso del hospital, dejó una lista de personas que podían visitarlo. Ronald Duarte, que parece estar en todas partes al mismo tiempo, estaba en esa lista.

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