El contrato más importante de Pereira en materia de movilidad fue adjudicado a una empresa que no formuló ni una sola pregunta durante la licitación. Mientras los otros proponentes radicaron más de 300 inquietudes, la Unión Temporal Pereira Avanza guardó silencio absoluto. Ni siquiera asistió a la audiencia de riesgos. No objetó los pliegos. Y ganó.
La adjudicación se formalizó en medio de reparos documentados, acciones judiciales en curso y un manto de sospecha cada vez más espeso. Todo esto, mientras crecen las voces que señalan que, detrás de la Unión Temporal, están dos de los contratistas más cuestionados del país: Alfonso del Cristo ‘el Turco’ Hilsaca y Emilio Tapia. El turco y la tapia.
Por eso, vamos al principio. El proceso licitatorio para renovar el sistema de recaudo del transporte masivo de Pereira fue abierto bajo el código MB-LP001-2025. Su objeto era seleccionar al operador encargado del diseño, suministro, instalación, operación y mantenimiento del nuevo sistema de recaudo del sistema Megabús. Un contratico bonito por más de 11.000 millones de pesos, según los documentos contractuales revisados por esta columna.
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