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David Colmenares
Puntos de vista

La traición aprendida

Hay números que no olvido.
Eran importantes porque ahí vivía yo.

El mío era 2 74 02 35.

No lo había pensado en años. Hasta que reapareció. No como recuerdo, sino como una voz. Porque ese número era el lugar donde yo todavía no sabía quién era.

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