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María Jimena Duzán
Puntos de vista

Los milagros de ADLE y la manera de imponer un relato

La llegada al poder del presidente Abelardo de la Espriella y su insistencia en hacer de todo un milagro, me ha hecho recordar el ensayo Sobre los milagros del filósofo David Hume. Él considera que los milagros son una manera de imponer un relato. El filósofo Espinoza va más lejos. Para él, el “milagro” no solo no existe, sino que es un relato impuesto desde el poder que se sirve de la ignorancia de las masas para controlar políticamente sus mentes a través del miedo y la superstición. 

En ese sentido se podría decir que la Patria Milagro no es más que el relato que ADLE quiere imponer para apalancarse en el poder y controlar nuestras mentes a través del miedo y del temor.  

Eso quedó muy claro en el documento interno que se está repartiendo desde el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y que se filtró a los medios. Ahí se describen los siete ciclos que se deben cumplir para llegar a la tan ansiada Patria Milagro. Aunque el Gobierno ha negado que este documento sea oficial, lo filtrado sí resume el relato que este nos quiere imponer. Y lo que deja ver este documento errático, primario y cínico, es que estamos en manos de un presidente que está más interesado en imponer su relato que en sacar adelante los temas que afectan al país, como la salud, la inequidad social, la reconstrucción tras el terremoto, las finanzas de la nación.

El primero de los siete ciclos es el 'milagro de servir', en el que se compromete a hacer un ajuste fiscal de 70 billones de pesos y a reducir el Estado en un 40 por ciento. Ese milagrito ya está embolatado. El Gobierno acaba de presentar el presupuesto para 2027 en el que no se recorta el gasto, como lo prometió, sino que lo aumenta en 60 billones de pesos frente al presupuesto presentado por Petro, el cual fue devuelto por el Congreso al considerar que estaba desfinanciado en cerca de 30 billones. Por un lado, se anuncia un recorte de 20 billones para el 2026, pero por el otro, en su primer presupuesto, hay un aumento de 60 billones para el 2027. Vamos a ver si este Gobierno que tanto habló de austeridad va a conseguir que el Congreso le apruebe un presupuesto que dispara el déficit fiscal al 9.4 por ciento, el más alto que ha tenido Colombia. Eso sí que sería un milagro. 

El segundo ciclo es el 'milagro de la vida' y está dirigido a tumbar dos decisiones de la Corte Constitucional: el fallo que permitió el aborto y la decisión de declarar inexequible una ley que aprobaba la cadena perpetua para violadores y asesinos de niños. El país no sabe cómo enfrentar el desastre ocasionado por el terremoto, y hay incendios en varios departamentos por la llegada del Niño, pero en Planeación invierten su tiempo en ver cómo sacan adelante estas dos cruzadas. 

El tercer ciclo, es el 'milagro del amor', que en realidad es una revelación sobre su estrategia de guerra. Ahí se habla de un Plan Colombia II con Estados Unidos e Israel, del que poco sabemos, de permitir el porte legal para el ciudadano “decente” y de crear unas nuevas 'Convivir' con veteranos y reservistas también “decentes”. Como parte de su guerra cultural, plantea también abolir la adopción para parejas del mismo sexo. Esa fue una de las razones que más pesó para que un reputado académico como Carlos Sepúlveda hubiese sido 'desnombrado' en la dirección del DNP. Descubrieron que él estaba casado con un hombre y que tenía un hijo, y lo vetaron. 

Aunque el Gobierno ha dicho que esa no fue la razón para su 'defenestramiento', según este documento filtrado a los medios estos vetos forman parte del ciclo que se tiene que seguir para llegar a la Patria Milagro. ¡Qué raye!...  

En ese mismo ciclo del 'milagro del amor' se plantea el fin de la JEP, como si ese tribunal fuera un castillo de arena que se derrumba con una patada. Vaya uno a saber qué tiene que ver el amor con procurar la muerte de un tribunal de justicia transicional que ha servido para resarcir con la verdad a miles de víctimas del conflicto armado y por qué ADLE quiere asfixiarlo cuando está saliendo la verdad sobre las relaciones de los paramilitares con los civiles.  

El cuarto ciclo es el 'milagro del saber', tan precario como los relatos que nos quiere imponer: no habla de llevar la tecnología a los territorios, ni le interesa una sociedad pensante y reflexiva, sino extirpar la “ideología de género”. El quinto ciclo es el 'milagro de soñar'. Su gran desafío no es hacer una Colombia más justa, más equitativa, más descentralizada y próspera, sino ampliar la frontera agrícola en perjuicio de las selvas y eliminar el impuesto al patrimonio en favor de los que más tienen. No quiere reforma agraria, pero sueña con un país de propietarios. Esa Colombia tan despiadada y tan alejada de la realidad no la habría soñado ni un ganadero de Córdoba. 

El sexto ciclo es el 'milagro de pertenecer', que nos condena a los colombianos a un “alineamiento integral con el Gobierno de Trump” y a que nos salgamos de la ONU, de la OEA y de la CIDH, mientras dice que va a respetar el disenso y la crítica. Esto último es un relato falso. Sus poderosos bots han desplegado implacables campañas de desprestigio contra los periodistas que criticamos al Gobierno. Para muchos de ellos somos activistas y guerrilleros y los periodistas y medios que ellos dicen respetar son sus aúlicos. Petro tenía un ejército de bots destructores, pero los que defienden a ADLE los superan. 

Por último, está el ciclo del 'milagro de crear', en el que se incluye el cambio en la junta y en la presidencia de Ecopetrol, una decisión acertada luego del nefasto paso de Ricardo Roa y su cuadrilla, quien montó una red de corrupción de grandes proporciones. Sin embargo, Joaquín Gutiérrez, el nombre que suena para suceder a Roa tampoco tranquiliza, así tenga la bendición de la Patria Milagro. Gutiérrez es un amigo personal del presidente y un conocido empresario samario de la salud. Trabajó en la Fiscalía en la época del fiscal Iguarán, formó parte del bufete de abogados de Abelardo de la Espriella, ha sido socio del presidente en negocios inmobiliarios y fue gerente de su pasada campaña presidencial. No tiene ninguna experiencia en el tema petrolero, pero al parecer eso no importa en la Patria Milagro. En el relato que quiere imponer este Gobierno no se necesita tener la experiencia sino ser de la manada. Ahora andan en la tarea de nombrar sus fichas en los gremios. Están  presionando la salida de Bruce Mac Master de la ANDI y, según mis fuentes, los Char quieren la Cámara de Infraestructura para ellos. La ministra de Transporte, Elsa Noguera, una de sus fichas, fue la responsable del 'desnombramiento' de Carolina Soto, la exmiembro de la junta del Banco de la República que había sido escogida para asumir la presidencia de ese gremio. Tras el anuncio de su nombramiento, me aseguran mis fuentes, la ministra llamó a varios miembros de la junta para decirles que ese nombramiento de Carolina Soto era inconveniente porque no iba a garantizar buenas relaciones con el Gobierno, hasta que logró su renuncia. A ella no la 'desnombraron' porque fuera esposa de Alejandro Gaviria, ni porque hubiera trabajado con Santos, sino porque el Gobierno quería poner ahí a una persona funcional a los Char. Y eso es lo que va a pasar. 

En la Patria Milagro lo importante es mantener el poder a través del relato. Y como dice Spinoza, eso se logra apelando al miedo y a la construcción de enemigos.

En eso están. Lo demás les importa poco.

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