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Maurice Armitage
Puntos de vista

Solidaridad

El desastre que ha ocasionado el terremoto en Colombia es enorme. Y las imágenes que reflejan la dimensión de esta tragedia son de una tristeza absoluta.

Muchísimas personas están devastadas por haber perdido sus familias, sus hogares y sus emprendimientos. Sin embargo, la respuesta de la gente ha sido de admirar, pues miles de colombianos, sin importar su clase social ni su orientación política, se han volcado a las calles a trabajar hombro a hombro en las zonas afectadas, donando también lo necesario para apoyar los rescates. Ninguna ayuda es poca. Cada aporte suma y nos hace crecer en humanidad como sociedad. Desde las donaciones que han anunciado los grandes grupos económicos hasta los aportes que han hecho las personas más humildes, a quienes es justo enaltecer por el enorme esfuerzo que han hecho al compartir lo poco que tienen en favor de los damnificados.

Quiero destacar esa actitud por encima de todo, pues los colombianos estamos demostrando que cuando nos ponemos en los zapatos del otro y actuamos solidariamente, somos capaces de salir adelante. En el fondo todos venimos a este mundo a ayudar a los demás. Y esa solidaridad es importantísima para servir a todas las personas que ahora mismo se sienten sobrepasadas por esta situación tan dura. Seguir actuando con concordia es clave para amainar tantas angustias, pues hay mucho por reconstruir.

La prioridad en mi alcaldía fue mejorar la educación en todos los aspectos. Y como éramos conscientes del riesgo que los terremotos representan para los colegios, desarrollamos el Plan Maestro de Infraestructura Educativa con el apoyo del Banco Mundial para que lo ejecutaran en las siguientes alcaldías. Este plan fue concebido para reforzar todas las instituciones educativas de Cali con el fin que fueran sismorresistentes y seguras. Por esta razón las donaciones destinadas para los colegios de la ciudad cobran más relevancia, ya que ayudarían a sacar adelante este plan maestro, que bien podría ser replicado en el resto del país para hacerlo menos vulnerable ante estos desastres naturales.

A todas las personas que han trabajado día y noche removiendo escombros para rescatar a las víctimas, mi respeto y admiración, pues con su ejemplo han irrigado la solidaridad para que más personas se sumen a ayudar a los afectados. Y a quienes lo han perdido todo, les dejo este mensaje: no desfallezcan, pues lo más importante en la vida es ser capaces de levantarnos ante la adversidad para volver a surgir.
 

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