
Más de 71.000 colombianos viven con cáncer de próstata: la detección temprana y la genética están cambiando el panorama
En Colombia, el cáncer de próstata sigue siendo el tumor más frecuente entre los hombres. Aunque miles de pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, expertos destacan que la detección temprana, la medicina de precisión y los avances tecnológicos están transformando las posibilidades de tratamiento y supervivencia.
Por: Nataly Ríos
En el Día Mundial del Cáncer de Próstata, especialistas hicieron un llamado a los hombres colombianos para derribar los mitos que rodean esta enfermedad y acudir a controles médicos periódicos. Actualmente, más de 71.600 hombres viven con este tipo de cáncer en el país y, según datos de la Cuenta de Alto Costo (CAC), más del 22 por ciento de los casos se diagnostican en etapas avanzadas.
La situación es aún más preocupante si se tiene en cuenta que entre el 30 y el 40 por ciento de los pacientes a los que se les detecta, tiene metástasis, una proporción considerablemente superior a la registrada en países industrializados, donde esa cifra no supera el 5 por ciento.
Sin embargo, el doctor Juan Carlos Velásquez, jefe del Servicio de Oncología de la Clínica El Country, es enfático en que: "Muchos pacientes llegan en estadios metastásicos simplemente porque obviaron sus chequeos anuales por miedo o desconocimiento. Sin embargo, las curvas de supervivencia han cambiado drásticamente en los últimos 15 años. Hoy contamos con terapias dirigidas, nuevos bloqueadores hormonales de segunda generación y tratamientos sistémicos que nos han cambiado el escenario: pacientes con enfermedad avanzada hoy pueden vivir muchos años con una excelente calidad de vida".

Un cáncer silencioso que suele detectarse tarde
Uno de los mayores desafíos del cáncer de próstata es que en sus etapas iniciales no suele presentar síntomas. Por eso, los especialistas insisten en que esperar señales de alarma para acudir al médico puede reducir las posibilidades de un tratamiento exitoso.
"El mayor peligro del cáncer de próstata es su silencio. En sus etapas iniciales no produce ningún síntoma. Esperar a sentirse enfermo para ir al médico puede costar la vida", advirtió el doctor Juan Camilo Ospina, jefe de Urología de la Clínica del Country y la Clínica La Colina.
Aunque algunos pacientes pueden presentar necesidad frecuente de orinar, dificultad para mantener el flujo urinario, sangre en la orina o dolor persistente en la pelvis y la espalda, los expertos coinciden en que la mejor estrategia sigue siendo la prevención.
Los hombres con antecedentes familiares de cáncer de próstata o de seno, así como la población afrodescendiente, tienen un riesgo mayor y deberían iniciar controles desde los 45 años. Para la detección, existen tres pasos que pueden salvar una vida:
1. El protocolo de detección temprana, PSA (Antígeno Prostático Específico): un examen de sangre que actúa como el marcador principal de alerta.
2. Tacto rectal: realizado por un urólogo experto, permite palpar anomalías en segundos. La ecografía, contrario a la creencia popular, no es útil para detectar cáncer.
3. Resonancia magnética: si el PSA o el tacto generan sospechas, la resonancia es el único estudio de imagen capaz de determinar si existe un tumor. Solo si esta es sospechosa, se procede a la biopsia.

Tecnología y nuevos tratamientos mejoran la supervivencia
Además de la detección temprana, los avances en genética y diagnóstico molecular están revolucionando la forma en que se aborda la enfermedad. En cuanto al tratamiento, la cirugía robótica, las biopsias de alta precisión y las terapias hormonales de nueva generación han permitido mejorar tanto la supervivencia como la calidad de vida de los pacientes.
"Cada vez más, el análisis molecular ayuda a personalizar decisiones terapéuticas, especialmente en enfermedad avanzada o metastásica. Puede aportar información sobre qué tan agresivo es el tumor y cuáles son los tratamientos con mayor potencial de éxito", explicó Andrés Felipe Aristizábal, Ph.D. en Genética y director de investigaciones y enlace médico de la Fundación FICMAC.
Según los especialistas, hoy es posible estudiar las características biológicas de cada tumor para seleccionar tratamientos más precisos, mejorar la respuesta terapéutica e incluso identificar alteraciones hereditarias que podrían alertar a otros miembros de la familia sobre posibles riesgos futuros.

Asimismo, la Clínica del Country y La Clínica La Colina han consolidado un modelo integral que combina dos innovaciones. La primera es la cirugía robótica Da Vinci Xi, que ofrece precisión milimétrica para extirpar la próstata con el mínimo daño a tejidos circundantes. El robot preserva los nervios de la erección y el esfínter urinario, reduciendo drásticamente los riesgos de disfunción eréctil e incontinencia, las dos secuelas más temidas por los pacientes. En un año de cirugía robótica, la Clínica del Country ha registrado un bajo índice de complicaciones y resultados oncológicos comparables a los de la cirugía abierta.
"La asistencia robótica nos brinda una precisión milimétrica que optimiza la técnica quirúrgica. Esto nos permite realizar la prostatectomía con un nivel de detalle superior, preservando de manera segura las estructuras anatómicas y los nervios adyacentes para asegurar la calidad de vida del paciente", explica el doctor Ospina.
La segunda es la biopsia transperineal (por fusión) de última generación. A diferencia del método transrectal tradicional, esta técnica accede a la próstata por el perineo, eliminando prácticamente el riesgo de infecciones graves. Su alta precisión permite encontrar tumores sospechosos que otros métodos pueden pasar por alto.
Una historia que demuestra la importancia del diagnóstico oportuno
Arturo Villarreal conoce de primera mano la importancia de actuar a tiempo. Hace dos décadas fue diagnosticado con un cáncer de próstata agresivo y metastásico. Aunque algunos médicos le dieron un pronóstico de vida de apenas unos meses, hoy sigue compartiendo su experiencia para motivar a otros hombres a realizarse chequeos preventivos.
"Hace 20 años fui diagnosticado con un cáncer de próstata agresivo que ya presentaba metástasis. Sin embargo, el acompañamiento médico, el tratamiento adecuado y la disciplina en mis controles me han permitido seguir aquí dos décadas después", relató el paciente.
Su mensaje es contundente: "No esperar a tener síntomas ni postergar los chequeos. Definitivamente, la detección temprana mejora significativamente las posibilidades de tratamiento y recuperación".
Para los especialistas, esa sigue siendo la principal lección en el Día Mundial del Cáncer de Próstata: una consulta médica y unos minutos de evaluación pueden marcar la diferencia entre detectar la enfermedad a tiempo o enfrentarla cuando ya ha avanzado.

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