
Según las nuevas proyecciones de la demanda mundial de energía, que comenté en mi columna de la semana, el uso del petróleo y el gas va a seguir creciendo por lo menos hasta el año 2050. Esta afirmación suscitó dos tipos de comentarios de mis pacientes lectores: uno sobre la comparación con otras proyecciones que muestran un menor crecimiento de los hidrocarburos; otro sobre cuál debe ser la política petrolera de Colombia ante estas perspectivas.
Como dice el dicho, atribuido al premio nobel de física Niels Bohr, que es muy difícil hacer predicciones sobre todo acerca del futuro, existen varios escenarios con diferencias significativas de lo que puede ser la demanda de hidrocarburos en las próximas décadas. Todos coinciden en un crecimiento acelerado de la oferta de energías renovables (sol, viento, biomasa y otras), pero la principal divergencia está en el pronóstico de la demanda mundial de energía.
Las proyecciones de la demanda de energía
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios










