
¿Y al final, cómo marcha la paz total?
Otty Patiño, alto comisionado para la paz; y Gustavo Petro, presidente de la República.
En medio de la crisis política, ¿qué ha sucedido con la principal bandera de reconciliación que impulsa el presidente Petro? Cuando faltan 16 meses para que termine el gobierno, ¿en cuáles de la decena de mesas de negociación abiertas simultáneamente se pueden firmar acuerdos concretos? Análisis.
Por: Armando Neira
En Colombia, suele ocurrir que un hecho concentre la atención de todos durante un par de días y luego sea olvidado por otro distinto que, a su vez, caerá en el olvido ante uno nuevo. En medio de la crisis política provocada por el naufragio de la reforma laboral y el anuncio de la consulta popular, poco se volvió a saber de la paz total, bandera principal del gobierno del presidente Petro para que, por fin, después de más de medio siglo de confrontación, reinara la reconciliación.
En el ambiente reina el pesimismo. Es natural, entre otra razones por la suspensión de las conversaciones entre el Estado y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), el mayor grupo armado ilegal, con al menos 6.000 militantes.
Además, la guerra abierta en el Catatumbo, Chocó, Cauca, Nariño y Arauca provocan una sensación de repetición. Hay escenas con imágenes similares a las sufridas en las décadas de los 80 y 90, cuando la guerrilla ponía en jaque a los gobiernos de turno.
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