
El libro abierto de Sergio Trujillo Dávila, fotógrafo publicitario y artista conceptual
Sergio trujillo Dávila. Al fondo, los proyectores de su sistema multi imagen que lo hicieron famoso y que hoy no hay manera de reparar.
Más que un libro, y mucho más que el catálogo de una exposición, ‘Sergio, la cámara y yo’ es un proyecto que saca a flote la faceta de artista conceptual de Sergio Trujillo Dávila, un fotógrafo muy reconocido por su trabajo en la publicidad y por haber sido el gurú de las proyecciones multi imagen de diapositivas.
Por: Eduardo Arias
Sergio, la cámara y yo recoge tres momentos de la obra fotográfica de Trujillo que, aunque muy diferentes entre sí, tienen en común que están muy alejados de la fotografía convencional y que podrían catalogarse como al arte conceptual. El libro (al igual que la exposición) la componen tres partes. Sergio, una serie de fotografías de su familia en situaciones cotidianas a las que el fotógrafo con su lente y sus encuadres les dio una dimensión inesperada. Cámara presenta una de sus series más conocidas titulada Muros, un registro de los afiches de publicidad política que se pegaron en los muros de Bogotá en campañas políticas de los primeros años 70, que el fotógrafo transforma en fotomurales con composiciones geométricas. Yo reúne una serie de autorretratos en blanco y negro en los que el fotógrafo interviene y desmiembra su cuerpo. Esta serie culmina con una instalación audiovisual en cuatro canales titulada Autovisual. Esta pieza, que data de 1983, la realizó cuando se separó de su esposa Pilar. “Es un audiovisual que contiene fotografías desde mi juventud hasta el momento en que yo que me quedé solo en una casa con un colchón. Se fue mi señora, se fueron mis hijas”. Comenzó a hacer autorretratos de su audiovisual. Hizo la banda de sonido y el montaje para cuatro proyectores de diapositivas que se transformó en un proyecto digital muy diferente al original.

Trujillo señala que la exposición (y de allí el libro) nació porque José Darío Gutiérrez, quien muchas veces le había comprado fotos de su archivo, le propuso hacer una exposición. “Yo le mostré todas mis fotografías, todos mis temas, la gran cantidad de fotografías que tengo sobre Colombia, las actividades, la gente, los retratos, las vestimentas”. Pero Gutiérrez le dijo que no estaba buscando fotos que tal vez podría hacer cualquier persona (aunque Trujillo considera que sus fotos tienen un sello personal bastante marcado) sino algo más cercano al arte conceptual.
Entonces volvió a visitarlo, esta vez con Arturo Salazar y José Ruiz, los curadores de la exposición y editores del libro, y encontraron esas fotografías de los años 70 y 80. Salazar y Ruiz ya se habían acercado a la obra de Trujillo a través del inmenso legado de su padre, el gran pintor, diseñador gráfico y también fotógrafo Sergio Trujillo Magnenat. Ellos ya sabían que Trujillo Dávila es un muy reconocido fotógrafo publicitario, pero encontraron que había hecho un gran trabajo como fotógrafo conceptual. “Ahí nos sumergimos en el archivo de Sergio y encontramos este cuerpo de trabajo tan amplio. Empezamos a trazar unas relaciones, algunas formales y otras conceptuales, en torno a imágenes que había construido Sergio y en la investigación nos centramos en su trabajo en los 70s y una parte de los 80s que es cuando incursionó en la fotografía en blanco y negro”, señala Ruiz.
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