
'Un artista pinta una obra, alguien la compra y eso es como imprimir dinero': Lucas Ospina
Lucas Ospina
La relación entre dinero, finanzas, especulación y arte es un tema que atrae mucho a Luis Ospina. Con su obra ‘Venta de una pintura abstracta’ aborda de alguna manera las ideas que él, como crítico, ha tocado en varias ocasiones.
Por: Eduardo Arias
Venta de una pintura abstracta es una pieza de Lucas Ospina que se exhibe hasta el 21 de octubre en la Sala de Proyectos de la galería el Museo de Bogotá. En el salón de cuatro paredes cuelga una pintura abstracta, óleo sobre lienzo, predomina el color naranja, y unos dibujos a tamaño natural que representan posibles interesados en comprar la obra, o que seguramente están en la inauguración de la exposición.
Ospina (1971) estudió Artes Plásticas en la Universidad de los Andes y una maestría en Escultura de la Universidad Temple. A lo largo de su ya larga trayectoria ha sido no solamente pintor y dibujante, sino también profesor universitario, gestor cultural, crítico de arte y editor de revistas. En una conversación con CAMBIO acerca de esta obra, Ospina habló de diversos temas, casi todos relacionados con lo que ocurre tras bambalinas en el mundo del arte, de las galerías y de las subastas.
CAMBIO: Hablemos un poco de su exposición en la galería del Museo. ¿Cómo surgió Venta de una pintura abstracta?
Lucas Ospina: Sí, siempre me han interesado las personas tanto en la literatura como en arte, y siempre he dibujado personas. Me gusta la idea de personas yendo a una galería a ver más personas. Para este caso ya había hecho unas versiones previas, pero quería unos dibujos escala uno a uno de las personas que pueden asistir a una inauguración y ponerlas alrededor de una pintura. Me gusta que sea una escena quieta. Psicológicamente produce algo diferente un dibujo que tiene la misma escala que uno y que a la vez sea una figura que represente algo que no necesariamente está dentro de la exposición pero que puede estar dentro de la exposición.
CAMBIO: ¿Por ejemplo?
L. O.: Por ejemplo un coleccionista muy importante, un nuevo rico, una mujer embarazada, un corredor, el espantapájaros del Mago de Oz . Pensé en cuántos poner en el espacio para que uno se sienta acompañado pero que no quede tan lleno. Por eso el día de la inauguración era importante que afuera estuviera un señor pintando en el vidrio de la galería un letrero de “se vende” y que adentro también hubiera un mesero acompañando a otro señor de smoking que también está representado ahí. Era la escena de la inauguración de arte, que no se asemeja a ningún otro evento porque incluso usted ni siquiera tiene que mirar lo expuesto.
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