
Ya es hora de cuidar a las que nos cuidan
Mafe Carrascal, representante a la Cámara por el Pacto Histórico, analiza para CAMBIO el panorama de los y las trabajadoras del hogar. En Colombia existen algo más de 650.000 personas que laboran en este sector, de esas, apenas el 60 por ciento gana el salario mínimo. Las cifras son un reflejo de la precarización laboral.
Por: Mafe Carrascal
Según una encuesta realizada por la Universidad de Cartagena en la región de Urabá y el departamento de Bolívar, el 41 por ciento de trabajadoras remuneradas del hogar ha sufrido alguna forma de discriminación y violencia en el desarrollo de sus labores. Los hallazgos son vergonzosos. Por ejemplo, el 21 por ciento de las encuestadas afirma haber sido víctima de acoso sexual bajo la amenaza de perder el empleo y otro 41 por ciento conocía casos de otras mujeres que experimentaron situaciones similares.
Pero no es solo en el norte del país donde encontramos esta situación: si abrimos el foco y miramos la situación de estas trabajadoras en el país nos encontramos con una historia de precarización y discriminación. En Colombia existen algo más de 650.000 personas que laboran en el sector de servicios del hogar, de las cuales 611.000 son mujeres y apenas 39.000 son hombres. Entre esas 650.000 personas apenas el 60 por ciento gana el salario mínimo, el porcentaje restante está por debajo de eso. Pero hay más, según cifras de Impacto Mujer: tan solo el 17 por ciento de estas personas se encuentran afiliadas al sistema de seguridad social integral.
Dos rápidas conclusiones sobre estas cifras: en primer lugar, en el mundo del trabajo de Colombia hay una injusta división sexual que asigna roles culturalmente creados para cada sexo como si fueran naturales. Según esa división, los hombres, por orden natural, deben ocupar el espacio público, los lugares de poder, los oficios de mayor responsabilidad o en los que se requiere de mayor destreza física o intelectual, mientras que las mujeres debemos estar encerradas y dedicadas a todas las actividades del hogar: los cuidados, el trabajo doméstico remunerado y no remunerado, y en general, los oficios subordinados.
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