HOMENAJE A UN SANJACINTERO

Adolfo Pacheco Anillo, autor de La hamaca grande y decenas de obras maestras, es uno de nuestros más famosos compositores de vallenato y cumbia. Nació en San Jacinto (Bolívar) el 8 de agosto de 1940 y falleció en Barranquilla el 28 de enero de 2023. De no ser por el accidente de tránsito en el que perdió la vida, estaríamos celebrándole el octogésimo quinto cumpleaños. Gran decimero, al recordarlo y rendirle homenaje queremos transcribir la autobiografía de su niñez que consagró en un melancólico paseo con esta métrica.
Mi niñez
Según cuentan los anales
—historia esta que aprendí—,
en agosto recibí
las caricias maternales.
Para quitarme los males
del pecado original,
Nando Pereira, triunfal,
y Alicia Anillo, consuelo,
a la iglesia de mi pueblo
me fueron a bautizar.
Dice en sellado papel:
“Yo, reverendo Trujillo,
bauticé a un Pacheco Anillo
de nombre Adolfo Rafael…
Como párroco doy fe,
número y folio dan cuenta”.
Renglón seguido comenta
que nació en hogar cristiano,
ocho de agosto del año
mil novecientos cuarenta.
Vino el kínder y el primero,
mis dos primeras etapas.
Niñez y la señá Nata
me enseñaron con esmero.
Una catástrofe luego
empañó el hogar sagrado.
Debido a eso me internaron
adonde Pepe Rodríguez,
donde mejor se consigue
ser un niño aprovechado.
Mis doce agostos tenía,
ya era un robusto muchacho
para hacer bachillerato
mi padre feliz decía.
Pasé donde Alberto Elías,
a la heroica Cartagena:
seis años de estudio y pena,
hasta el año cincuentiocho…
Soy bachiller orgulloso
del buen Fernández Baena.
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