
Violeta y Amparo: la historia de la niña de 10 años y su abuela que murieron tras el terremoto en Cali
Violeta, de 10 años, estaba de vacaciones donde su abuela cuando el sismo derrumbó el edificio. Durante horas se escuchó su voz entre los escombros y la familia pidió con insistencia maquinaria para llegar hasta ellas; sin embargo, fueron encontradas sin vida.
Por: Juan David Cano
La familia de Violeta Guerrero, una niña de 10 años, y de su abuela, Amparo Jaramillo, confirmó que ambas fueron halladas sin vida entre los escombros del edificio en el que quedaron atrapadas tras el terremoto del pasado lunes en Cali.
El anuncio lo hizo Juan Diego Peña, familiar de las dos y vocero de la familia, a través de la cuenta de Instagram desde la que había difundido el caso durante la emergencia, luego de casi dos días de búsqueda.
"Con el corazón completamente destrozado, queremos contarles que nuestros familiares fueron encontrados sin vida", escribió la familia en ese mensaje.

Violeta vivía en Bogotá y se encontraba de vacaciones en casa de su abuela cuando el sismo de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, sacudió al país en la mañana del lunes 10 de agosto.
Las dos estaban en el primer piso de la Torre A del Conjunto Residencial Guadalupe, en el sector de Cuarto de Legua, al sur de la ciudad, una de las estructuras que colapsaron con el movimiento.
Según relató la familia, no alcanzaron a evacuar y quedaron sepultadas cuando parte de la edificación se vino abajo hacia el sótano.

La última comunicación con ellas, contó la familia, había sido la noche anterior al sismo, cuando la niña habló por teléfono con su madre. A la mañana siguiente, al conocerse el terremoto, los intentos por llamar al celular de la abuela terminaban en el buzón de voz.
Una voz que alimentó la esperanza
Durante horas, el caso concentró la atención pública porque los equipos de rescate reportaron señales de vida. Peña contó que, en los momentos de silencio que se ordenaban en la zona para escuchar a las personas atrapadas, la niña respondía a los llamados.
"Cuando hacen los momentos de silencio y empiezan a llamar a las personas, la niña responde; o sea que la niña tiene vida", dijo el familiar en entrevista con NTN24, y pidió mantener el silencio como condición para poder ubicarla. "Cada vez que le hacen los llamados, grita auxilio", agregó.
Con esto, la familia insistió durante toda la jornada en que se llevara maquinaria para remover los escombros. Peña reclamó el envío de equipos pesados y de personal con conocimiento en estructuras, ante el riesgo de que la edificación terminara de desplomarse.

"Necesitamos que, por favor, lleven maquinaria pesada, retroexcavadoras, volquetas, porque lo que necesitamos es poder perforar y correr todos esos escombros para ingresar al sótano", dijo en esa misma entrevista.
Una emergencia de gran escala
El caso de Violeta y Amparo es un nuevo episodio doloroso entre las decenas de víctimas mortales que deja este terremoto, que es el de mayor magnitud registrado en Colombia en la última década, según el Servicio Geológico Colombiano.
La Asociación de Ciudades Capitales (Asocapitales), que consolida cifras oficiales, reportaba hasta el martes 11 de agosto cerca de 190 muertos y más de 1.600 heridos, un balance preliminar que se ha modificado varias veces a medida que avanzan los rescates.

En Cali, una de las ciudades más golpeadas, los organismos de socorro trabajaron con la dificultad de mover grandes vigas sin suficiente maquinaria.
Tras confirmar el hallazgo, la familia agradeció el acompañamiento recibido durante la búsqueda y anunció que se apartaría un tiempo de la exposición pública. "Gracias infinitas a todas las personas que estuvieron pendientes, nos acompañaron, ayudaron y compartieron nuestra búsqueda. Nunca olvidaremos ese apoyo", escribió.
"Por ahora nos alejaremos un tiempo de aquí para estar con nuestra familia y procesar este dolor", concluyó el mensaje.
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