
El escándalo de la UNGRD salpica a la Casa de Nariño: ¿cuál será el costo político para el petrismo?
Gustavo Petro, presidente de la República, en una imagen en la Casa de Nariño con Carlos Ramón González y Olmedo López.
La Fiscalía habla de una ‘organización criminal’ y señala a Carlos Ramón González, mano derecha del presidente Petro, quien renunció a la dirección de la DNI. Análisis de una crisis que cada día parece llegar más hondo.
Por: Armando Neira
El escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha llegado a la Casa de Nariño y afecta de manera inquietante al despacho del presidente de la república, Gustavo Petro Urrego. Hasta ahora, el mandatario había asegurado que lo conocido solo eran “versiones malintencionadas” de la prensa.
Sin embargo, desde el jueves, cuando se produjo la imputación de cargos al exdirector de la UNGRD, Olmedo López, y al exsubdirector para el Manejo de Desastres de la entidad, Sneyder Pinilla, los acontecimientos se han desarrollado a un ritmo frenético. Ese día, la Fiscalía no solo le dio credibilidad a las confesiones de ambos, sino que afirmó que se montó una “organización criminal” y señaló con nombre propio a funcionarios de altísima confianza del presidente Petro.
Uno de ellos es Carlos Ramón González, quien, menos de 24 horas después, en la mañana del viernes, tuvo que renunciar a su cargo como jefe de la poderosísima Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Para la época de los hechos, era la mano derecha de Petro, con oficina adyacente a la del despacho presidencial, en su condición de director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), cargo que hoy ostenta Laura Sarabia.
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