
La larga lucha por la reparación que tuvo que enfrentar la familia de una víctima de ejecuciones extrajudiciales
Después de 16 años de pelear, la familia de Jorge Armando Guevara logró que su reclamo judicial por reparación sea tenido en cuenta. El hombre fue presentado falsamente como un extorsionista por el Ejército en el Tolima en 2008. Esta es la historia.
El 30 de marzo de 2008, sobre las 10:30 de la mañana, fueron vilmente asesinados Jorge Armando Guevara y Ferney Tabares Cardona por integrantes del grupo especial ‘Depredador’, que hacía parte del Batallón Jaime Rooke del Ejército Nacional. Sucedió en la vereda Pringamosal, en el Guamo, Tolima, cuando el fenómeno criminal de los ‘falsos positivos’ no era conocido en el país y civiles eran ejecutados de manera extrajudicial para luego hacerlos pasar como integrantes de civiles inocentes.
Tendrían que pasar años para que se supiera que estos dos crímenes hicieron parte de una estela de horror en la que inteligencia del Ejército en el Tolima le pidió al integrante del ELN Luis Jhon Castro Ramírez, conocido como El Zarco, que dejara los cuerpos en la zona para que las tropas llegaran y fingieran un combate.
En 2010, ante la Fiscalía 39 Especializada contra las violaciones a los Derechos Humanos confesó. Pasaron ocho años para que la Fiscalía llamara a imputación de cargos a Rubiel Bustos Escárraga, un militar que fue delatado por Ramírez de la autoría del crimen. Bustos buscó un preacuerdo que fue aprobado en marzo de 2019 por un juzgado de Ibagué. Con esa certeza, la familia de Guevara demandó a la nación.
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