Un senador electo del Partido de la U utilizó en su campaña a funcionarios del sindicato de la Unidad Nacional de Protección para imponer a compañeros pertenecientes de la entidad el voto a su favor.
El senador es una joya y el escolta también. Esta es la historia de cómo se desvirtuó el papel de un funcionario encargado de proveer seguridad, para convertirse en promotor de una campaña electoral. Y de cómo se hizo reelegir un senador, que nunca debió reelegirse, a punta de presiones y jugadas indebidas. No es la historia del mundo al revés, más bien de la democracia al contrario.
Vamos por partes.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios














