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Lucas Pombo
Puntos de vista

Destino Nuquí

Sumar por la vía del matoneo. Esa parece ser la estrategia de un sector del petrismo con Sergio Fajardo. Mientras el candidato de Colombia Humana se empeña en tender puentes con el centro político, algunos de sus alfiles insisten en quemarlos, como si no necesitaran a nadie más para llegar a la Casa de Nariño. La desbordada soberbia de ciertos integrantes del Pacto Histórico, alimentada por votos que no son suyos, llevará en la segunda vuelta a más de un seguidor del profesor al ya recorrido camino del avistamiento de ballenas.

“A Fajardo lo quemamos y fue una tarea dura”. Con esas palabras, Isabel Cristina Zuleta exhibió como un trofeo el debilitamiento del candidato de la Coalición Centro Esperanza producido, entre otras razones, por una serie de procesos en los organismos de control. Más preocupante aún, la senadora electa mostró su deseo de aniquilar políticamente al profesor, de “quemarlo” porque “no puede estar en la Presidencia”.

Más allá de las explicaciones, este no fue un hecho aislado. En febrero, Zuleta enfrentó a Fajardo en un acto político en Ituango y lo increpó por sus actuaciones como gobernador en el proyecto Hidroituango. Megáfono en mano y sonrisa burlona en la cara, la líder social antioqueña intentó silenciar al exalcalde e impedir que respondiera a sus cuestionamientos. Un mal punto de partida para quien a partir del 20 de julio ocupará una curul en el escenario de debate por excelencia.

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