Ir al contenido principal
Helena Urán Bidegain
Puntos de vista

No al silencio y la complacencia

Mucho se ha hablado (aunque seguramente no lo suficiente) sobre acoso sexual en el Congreso, o por parte de personas que han sido recientemente nombradas por el gobierno de Gustavo Petro.

Un solo caso sería suficiente para que se diera un pronunciamiento y, sobre todo, una reacción de parte del Ejecutivo, rechazando este tipo de conductas violentas y exigiendo investigaciones de fondo que transmitan a las víctimas el mensaje de que no están solas y a quienes son acusados que no pueden seguir abusando de su poder.

La última gran ola de democratización en cabeza de las feministas puso de presente que el cuerpo no es simplemente una realidad biológica sino un lugar político; el cuerpo, como territorio, se configura como elemento central donde se pueden reproducir desigualdades.

Has alcanzado tu límite de artículos gratuitos

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Finalización del artículo
3 min de lectura·0% leído

Lea los comentarios

Suscriptores

Compartir en redes sociales