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Mauricio Rodríguez Múnera
Puntos de vista

La energía más valiosa de La Guajira

La Guajira es el segundo departamento más pobre de Colombia; le sigue al Chocó. Pero paradójicamente es una de las regiones con mayor potencial de creación de riqueza por sus recursos naturales: sol y viento abundantes para generar energía (la transición energética de nuestro país dependerá en alto grado de los proyectos verdes que allá se hagan); carbón y gas; su extraordinaria belleza, su diversidad natural, sus tesoros culturales (principalmente de los Wayuu).

Ese enorme potencial demanda liderazgo local de alta calidad para que pueda convertirse en realidad. Si bien es cierto que el gobierno nacional tiene que hacer muchas cosas, bien hechas, para facilitar ese despegue, sin líderes y lideresas en La Guajira que tengan integridad, preparación y pasión por su tierra, poco se logrará.

En los pasados cuatro meses he estado dos veces en esa esquina privilegiada de nuestro país. La primera, como turista, conociendo la Alta Guajira: Uribia – capital indígena nacional, el Cabo de la Vela, Punta Gallina, Taroa, Nazareth y Siapán. Lo que encontré superó con creces mis expectativas: no solo son de los sitios más hermosos de Colombia sino que además nada tienen que envidiarle a destinos similares más conocidos del resto del mundo. Falta infraestructura – carreteras, hoteles (ecológicos y en armonía con las costumbres locales), el uso turístico del ferrocarril, etc., pero eso es algo que se puede hacer si hay liderazgo eficaz, tanto público como privado.

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