
La primera crisis ministerial de Gustavo Petro dejó por fuera del gabinete a Alejandro Gaviria. Las filtraciones sobre los reparos a la reforma a la salud y el ser uno de los ministros más críticos de ese proyecto, le pasaron factura. Aunque el presidente aseguró estar abierto al diálogo y a la diversidad de opiniones, lo cierto es que cerró filas alrededor de Carolina Corcho y apagó una de las voces liberales más importantes de su gobierno.
La relación entre Gaviria y el Gobierno empezó a romperse luego de que CAMBIO publicara un documento que resumía la posición del entonces ministro de Educación frente a la reforma al sistema de salud del país. Uno de los puntos que más controversia generó fue el que tenía que ver con las EPS: “Como si eliminar las EPS fuera una solución a los problemas de insostenibilidad financiera, corrupción y desigualdades territoriales. No es así. Los problemas financieros existen en todos los sistemas de salud. Los sistemas públicos europeos están al borde de la quiebra”. Básicamente, el exministro concluyó que desechar lo construido hasta el momento en cuestión de salud sería un suicidio.
Aunque en su momento el propio Gaviria dijo que el documento había sido discutido en el consejo de ministros que se realizó esa semana en Villa de Leyva, una fuente de la Casa de Nariño me aseguró que esa filtración no cayó nada bien en palacio. Sin embargo, públicamente Petro terminó culpando a los medios de la situación –como lo ha hecho varias veces– y le restó importancia al tema: “¿Qué tendrá nuestra prensa que busca a como dé lugar sabotear la reforma a la salud que propone el Gobierno? Sacan borradores no oficiales y papeles viejos para tratar de detener reformas aprobadas por el pueblo en elecciones y que serán presentadas al Congreso”.
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