Ir al contenido principal
Joaquín Vélez Navarro
Puntos de vista

Más allá del castigo

El homicidio de Sofía Delgado duele profundamente. Y da mucha rabia. También nos hace sentir impotentes, por no poder hacer nada frente a una tragedia de esta magnitud. No progresaremos como sociedad hasta que estos casos no dejen de ocurrir, aunque pasan más frecuentemente de lo que pensamos. Cuando suceden, por tanto, es normal que a partir del dolor y la indignación nos preguntemos qué hacer para que estas situaciones no se repitan. La primera respuesta para muchos, partiendo de la racionalidad de los seres humanos, está en el castigo. Aumentar la sanción para los que cometan una conducta, muchos piensan, va a disuadir a la gente a que no cometa crímenes por el miedo a la pena que van a tener que pagar si lo hacen. Además, estas posturas argumentan que al encarcelar al delincuente se le incapacita para que no vuelva a reincidir, lo que en últimas previene la comisión de más crímenes.

A partir de esa lógica, es que después del homicidio de Sofía varias personas han insistido en la necesidad de la cadena perpetua para violadores y asesinos de menores. Para algunos, es una muerte que se habría podido evitar de existir este tipo de medidas. Brayan Campo, quien confesó haber cometido el delito, era reincidente pues tenía un caso por abuso sexual violento agravado. Así, algunos han afirmado que si la cadena perpetua existiera, este asesino habría estado encarcelado e incapacitado para cometer el homicidio de Sofía.

No estoy tan seguro, sin embargo, de la efectividad de la cadena perpetua para evitar este caso. Campo no estaba libre por la falta de una sanción suficiente para la conducta que cometió. De hecho, fue capturado en flagrancia y la conducta por la que se le acusaba puede tener una pena de hasta 24 años, es decir, hasta el 2042 si se tiene en cuenta que su captura fue en 2018. No obstante, Campo estaba en libertad por vencimiento de términos, es decir, por lo precario y limitado que es el sistema judicial y penal colombiano. Un sistema que ha no sido efectivo en imponer las penas de forma efectiva, y que lo ha hecho de forma selectiva. El problema, en esa medida, no era que la pena fuera leve. La falla estuvo en que por la ineptitud de ciertos funcionarios, y por las limitaciones y fallas del sistema, se vencieron los términos. Algo inaceptable.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales