Ir al contenido principal
María Jimena Duzán
Puntos de vista

El día en que la Corte Suprema de Justicia perdió su camino

El próximo 22 de febrero, la Corte Suprema de Justicia tiene prevista una nueva sesión para ver si elige a la nueva fiscal general de la nación de una terna integrada por tres mujeres preparadas y valientes, dueñas de unas hojas de vida muy superiores a la del mediocre exfiscal Francisco Barbosa.

Sin embargo, a pesar de que la terna es de lujo, no parece que vaya a haber humo blanco en este tercer intento.

La verdad, aunque duela, es que hace rato la Corte Suprema de Justicia cambió sus criterios morales para elegir fiscal general. En el papel sigue contando la idoneidad para el cargo y la preparación para asumir los desafíos, pero en la trastienda, donde el poder se compromete, lo que más aprecian los magistrados a la hora de elegir a un fiscal es la capacidad que tienen los candidatos de darles puestos en la Fiscalía. El que satisfaga su insaciable apetito burocrático, debe ser el coronado. Ese criterio tan dañino es el que se ha venido aplicando sobre todo en las últimas elecciones para fiscal general, -léase la de Néstor Humberto Martínez Neira y la de Francisco Barbosa-.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales