Ir al contenido principal
Gabriel Silva Luján
Puntos de vista

La constituyente armada de Petro

El presidente Gustavo Petro lanza con frecuencia propuestas que amenazan convertirse en una bomba atómica. La más reciente de esas ideas es la de convocar una constituyente. De pronto, aparentemente de la nada, da un giro diciendo que eso es un invento de medios y analistas, que él jamás se le ha ocurrido semejante cosa. “No he hablado aquí de una asamblea constituyente como repite una y otra vez la prensa”.

No es la primera vez. En muchas ocasiones parecería que el mandatario echa para atrás en sus ideas. Sin embargo, nunca cede en sus verdaderas intenciones. Esa actitud es parte de su formación leninista. Las derrotas no existen. Son meros aplazamientos de la victoria final. Para un país que quiere a su Constitución el anuncio del presidente de que no nos va a embarcar en un proceso constituyente fue un alivio. Otra locura más de Petro, dicen. Se equivocan. Su pretensión es que se baje la guardia. Petro no ha dejado un solo minuto de pensar en cómo llevar al país por ese camino.

Petro no ha cesado de buscar atajos jurídicos, políticos y de poder para llegar a legislar y gobernar sin las restricciones que impone la separación de poderes. La división de poderes públicos la lee como un obstáculo impuesto por las élites a la voluntad popular.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales